La comunidad hondureña en California denuncia abandono de las autoridades consulares y exige presencia urgente en centros de detención.
Los Ángeles, California. En medio de una ola de redadas migratorias que han sacudido a la comunidad latina en Estados Unidos, los migrantes hondureños exigen el respaldo del Gobierno de Honduras a través de su cancillería y, especialmente, de los consulados.
Norma Orellana, una hondureña residente en Victorville, California, relató a HRN las difíciles condiciones que enfrentan cientos de compatriotas.
“La situación es muy difícil aquí. Las personas que están siendo detenidas, muchos no tienen manera de cómo comunicarse con la familia”, explicó.
Según Orellana, las autoridades migratorias han intensificado las redadas, deteniendo a personas en sus trabajos y hogares, sin distinción de si participaron o no en protestas recientes.
“Están siendo deportados al margen de que hayan o no participado en estas protestas (…) sino por el hecho de ser indocumentados”, aseguró.
Norma relató que los efectos del miedo ya son evidentes: muchas personas están dejando de asistir al trabajo y a la escuela. “Los padres tienen miedo de ser arrestados, entonces los niños no van a poder seguir asistiendo a clases”, lamentó.
A esto se suma la falta de respuesta del consulado hondureño en Glendale, el único en California.
“Realmente necesitamos que el consulado de Honduras vaya a los centros de detención (…) pero no están siendo visitados. Voy a ser bien honesta: no se ha sentido ese acompañamiento”, reclamó Orellana.
En contraste, destacó el ejemplo del consulado mexicano, cuyo cónsul se pronunció públicamente en apoyo a sus connacionales.
“El consulado de México está activo, ofrece ayuda, da información. El de Honduras, nada”, agregó con tono de decepción.
La comunidad teme que, si no hay una reacción pronta por parte de las autoridades hondureñas, la crisis humanitaria empeore. “Si no trabajás, ¿cómo vas a pagar tu renta? Esta gente va a terminar en la calle. Muchas son familias con niños”, advirtió la entrevistada.
El llamado es claro y urgente: “Queremos que la cancillería actúe, que el consulado se movilice. No es justo que nuestros compatriotas estén solos en esta situación tan dura”, finalizó Norma Orellana.


