Una polémica entrevista con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández, desata preocupación en el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), que advierte prácticas intimidatorias similares a las vividas en los años más oscuros del país.
Redacción. Honduras atraviesa un momento delicado para la libertad de prensa. La reciente declaración del general Roosevelt Hernández, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, ha causado alarma entre periodistas.
En una entrevista telefónica, el alto oficial fue cuestionado directamente sobre si las Fuerzas Armadas están persiguiendo a la prensa nacional.
Su respuesta, aunque enfática en negar una persecución oficial, estuvo plagada de expresiones que el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), interpreta como una amenaza velada.
Durante el diálogo, el periodista de TN5 inquirió: “¿Están actuando las Fuerzas Armadas en esa actitud de ponerle miedo a la prensa nacional?” A lo que el general respondió: “Nosotros no podemos tener una buena relación con los calumniadores… somos soldados, estamos preparados para la guerra, y hay diferentes tipos de guerras”.
#NOTICIAS247HN | VIDEO| 🗳️🔴El general Roosevelt Hernández no se anduvo por las ramas: advirtió que los ataques contra las Fuerzas Armadas podrían estar orquestados desde el narcotráfico. “Recuerden que luchamos contra el crimen organizado”, dijo en TN5.
El general dejo entre ver… pic.twitter.com/Szdz52FR4P— Noticias 24/7 HN (@noticias247hn) June 7, 2025
Estas palabras, cargadas de simbolismo militar, encendieron las alertas en el gremio.
El CPH denunció en sus redes sociales, que los periodistas están siendo “perfilados y fichados” por ejercer su labor informativa, recordando los oscuros tiempos de los años 80, cuando el Estado utilizaba la represión para silenciar voces críticas.
Hernández añadió que “si alguien está atacando o diciendo mentiras… debemos defendernos”, insistiendo en que la institución que dirige está bajo “ataques calumniadores”, y sugiriendo que se tomarán acciones legales contra periodistas que, según él, dañen la imagen castrense.
Sin embargo, las declaraciones fueron interpretadas por el CPH como una forma de intimidación directa.



