Y todavía le estamos pagando la millonada a Sulambiente: ASP amenaza con demanda

recorte complejo B


En vano resultó el esfuerzo realizado durante la administración del alcalde Juan Carlos Zúniga, porque durante la siguiente de Armando Calidonio fue incapaz, no solo de dar continuidad la proyecto de las plantas de tratamiento de aguas negras, sino que ni siquiera pudo vigilar el predio que se compró con mucho esfuerzo de los sampedranos.

Los sampedranos seguirán contaminando el Chamelecón y otros ríos y quebradas de la ciudad porque las negociaciones entre la concesionaria Aguas de San Pedro (ASP) y la alcaldía para construir una planta de tratamiento de aguas servidas se mantienen en punto muerto.

El gerente de ASP, Maurizio Chiovelli, señaló que a lo largo de casi 19 años de concesión han realizado diversos acercamientos con la municipalidad, pero casi han agotado las instancias por lo que estarían preparando documentación para presentar una demanda ante una instancia de arbitraje internacional, posiblemente en París, para hacer que el contrato se cumpla.

“Es una demanda millonaria. No sé en este momento (de cuánto sería). Estamos ya preparados, todos los documentos están listos por parte de los abogados”, indicó Chiovelli.

El ejecutivo dijo estar seguro que las autoridades municipales “no quieren la concesión, no quieren a Aguas de San Pedro”.

Indicó que los problemas no son solo en el área de aguas servidas, sino también están bloqueadas nuevas inversiones en el tema de agua potable porque no se ha nombrado un consultor internacional para revisar los proyectos y tarifas. “Hemos enviado los nombres de tres empresas. Tenían que hacer la licitación y no hicieron nada. Por eso no podemos hacer inversiones ahorita en agua potable, estamos sufriendo, manteniendo en esta pandemia una situación de normalidad, pero no sé hasta cuándo”.

En el 2015 una auditoría sugirió a la Unidad de Concesiones gestionar el cercado de los terrenos, su limpieza y aseguramiento. Sin embargo, esto no se atendió y un año después, en el 2016, fue invadido, al grado que hoy en día existen dos colonias con sus patronatos legalmente reconocidos, viviendas de concreto, escuelas e iglesias.

“Para empezar la obra debemos tener el terreno, pero está invadido y yo no puedo hacer nada porque la propietaria es la municipalidad, no es propiedad de Aguas de San Pedro. No puedo hacer ningún tipo de acción de confrontación a los Invasores, quien tiene que promover esa acción es la municipalidad”, explicó Chiovelli.

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