Xiomara Castro asume las riendas de Honduras con un Congreso bicéfalo y la fractura de su propio partido

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El telúrico retorno de la izquierda se ha hecho sentir en Honduras. No solo porque rompió con el tradicional bipartidismo, sino porque Xiomara Castro de Zelaya asumió el poder este jueves en medio de la conflictiva escisión en las filas del oficialismo y la inédita instalación de un Congreso bicéfalo.

«La Presidencia de la República nunca había sido asumida por una mujer en Honduras, han tenido que pasar 200 años desde que se proclamó nuestra Independencia. Estamos rompiendo cadenas y estamos rompiendo tradiciones, este hecho histórico solo pudo surgir de la voluntad mayoritaria del pueblo. Gracias por este honor y confianza», fueron las primeras palabras de Castro al ser juramentada como mandataria.

El acto de toma de posesión se llevó a cabo ante una multitud reunida en el Estadio Nacional de Tegucigalpa y Castro, primera mujer presidenta de Honduras y la más votada de su historia, fue juramentada por la jueza Karla Lizeth Romero Dávila.

«Prometo ser fiel a la República, cumplir y hacer cumplir la Constitución y sus leyes», dijo la mandataria ante la jueza.

Durante su discurso, Castro destacó que recibía un Estado «en bancarrota», luego de haber sido «hundido estos últimos 12 años». «Es imposible encontrar otro momento en nuestra historia tan lleno de sabotaje contra nuestra patria […] Debemos arrancar de raíz la corrupción de los 12 años de dictadura. Tenemos el derecho de refundarnos sobre valores soberanos, no sobre la usura», añadió.

Castro adelantó que durante la puesta en marcha de su proyecto de «socialismo democrático», concentrarán los mayores esfuerzos en cuatro sectores que permanentemente han reclamado los ciudadanos: «educación, salud, seguridad y empleo».

La nueva presidenta señaló que su mandato estará acompañado por la voz del pueblo, que espera que se exprese mediante consultas populares. Al respecto, solicitó al Congreso nacional que «apruebe la ley para la participación ciudadana» para la activación de estos mecanismos.

Primeros anuncios

En su primera alocución, Castro hizo algunos anuncios, que van en consonancia con cumplir con las medidas que prometió durante su campaña, a fin de «refundar» al país. Al respecto, informó que:

  • Más de un millón de familias que viven en pobreza, a partir de este día no pagarán más las facturas del consumo de energía, «la luz será gratis en sus hogares».
  • Se enviará un proyecto de ley al Congreso para crear un subsidio al precio de los combustibles.
  • El Ministerio de Educación garantizará las clases presenciales a niños y jóvenes, asegurando la matrícula gratis, merienda escolar, vacunas y mascarillas.
  • El Gobierno se concentrará en el desarrollo agropecuario y soberanía alimentaria.
  • No habrá más permisos de minas abiertas o explotación de minerales, ni más concesiones en la explotación de ríos, cuencas hidrográficas, parques nacionales y bosques nublados.
  • Se pondrá especial atención en el desarrollo agroforestal, el desarrollo industrial, la promoción del turismo y una estricta política fiscal y monetaria.
  • Habrá libertad para los presos políticos de Guapinol y justicia para Berta Cáceres, activista ambiental e indígena asesinada.

En el mismo acto fueron juramentados Salvador Alejandro César Nasralla Salum, Doris Alejandrina Gutiérrez y Renato Florentino Pineda, electos como designados presidenciales junto a Castro en noviembre pasado.

Crisis política

El proceso de toma de posesión se llevó a cabo de esta manera, luego de que la semana pasada se realizara la juramentación en paralelo de dos presidentes del Congreso: Luis Redondo –apoyado por Castro– y Jorge Cálix, disidente del oficialismo y respaldado por los diputados de la oposición. Esto sucedió después de que se generara una crisis política que devino en acusaciones de traición, tras la ausencia de 20 diputados del partido Libertad y Refundación (Libre) en una reunión.

En ese panorama, actores internacionales y mediadores como la Organización de Naciones Unidas (ONU) iniciaron los acercamientos en el seno del oficialismo, sin que se definieran posturas definitivas a horas de la juramentación.

El doctor en derecho y ciencias políticas Ernesto Paz Aguilar cree que la crisis política previa a la investidura de Xiomara Castro se resolverá por medio del diálogo, con negociaciones para incorporar al grupo de Jorge Cálix, los disidentes del oficialismo, en la nueva junta directiva del Congreso, y que se formará un gobierno de coalición.

Fuente RT Noticias

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