Video: COBRADORES DE ELEKTRA: ‘Fueron por lana y salieron trasquilados’

Es cierto que las relaciones entre cobradores y deudores no siempre resultan ser las más cordiales, pero de eso, a mediarse a puños en plena vía pública a consecuencia de un cobro, independientemente de la forma en se haya hecho, o se haya respondido, pues es de pensar muy bien al momento de aceptar solicitar o recibir un crédito, porque si no me gusta que me cobren mejor lo compro al contado o me aguanto.

Ese sería el pleno uso del “sentido común”; pero como decía alguien que precisamente es el ‘menos común de los sentidos’. Pues el tema que nos ocupa sucedió en la sampedrana Villa de Cofradía.

Resulta que como es la costumbre de esta comercializadora, que además es la propietaria de un banco y para ambas empresas utilizan un sistema de cobranzas a domicilio en ‘mancuerna’ de cobradores, personajes estos que por cierto se han hecho famosos por casos particulares, como cuando en una Semana Santa fueron vistos recordándole su deuda a un cliente en una playa, o en otro caso cuando en su lecho de enferma de una paciente, llegaron hasta la cama de un hospital a hacer lo mismo que el caso anterior.

Pero en este caso de Cofradía, la verdad es que se desconocen los motivos por los que cobrador y deudor se fueron a los puños, desde luego que el momento no estaba como consultarle a cualquiera de las dos partes qué había sucedido. O sea, si vas comprar te van a vender, decía mi abuela, por lo que lo mejor fue ‘machete estate en tu vaina’.

Por cierto que en esta trifulca, tal como se observa en el vídeo, participaron más de dos, de repente se mira como que llegó toda la familia, incluso una persona porta un bate de béisbol, por suerte que a ninguna le tiró a batear, pero sí la cosa se puso ‘color de hormiga’.

Llama la atención que el compañero del cobrador ‘pugilista’, se quedó de ‘retiradito’, así como que el asunto no era con él; y bien que no, porque cuando decidió ir por su compañero nadie se metió con él, por lo que de repente lo que pelaban bien pudo haber sido otra cosa y no precisamente el cobro.

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