Universitaria hondureña en cuarentena por el coronavirus en Hubei narra su pesadilla

Se trata de la limeña, Samantha Murillo Brooks, quien igual que otros universitarios internacionales en la universidad de la provincia de Hubei quedaron ‘encerrados’ desde hace 23 días, debido a la cuarentena obligatoria impuesta por el Gobierno chino.

“Estamos realmente mal y cada día empeorando, porque este encierro genera estrés y ansiedad, al no saber qué va a pasar mañana con nosotros”, comenzó su narración esta ciudadana hondureña.

Y continuó. “Carecemos cada día y poco a poco de comida y de agua, sin embargo todos nosotros aquí hemos estado bien de salud, gracias a Dios; pero estar 24 días encerrados en una habitación no es recomendable para nadie”, expresó.

Explicó que en el campus solo hay estudiantes internacionales, debido que hacía dos semanas antes de la emergencia había comenzado el período de vacaciones, por lo que los estudiantes chinos ya habían salido hacia sus respectivos lugares de origen.

“Entonces aquí habemos de alrededor de 400 estudiantes internacionales. La mayoría estamos cansados y todos aquí lo que queremos es regresar a nuestras casas”.

Informó que mediante un grupo de “chat” integrado tanto por alumnos como por maestros es que reciben toda indicación, por ejemplo de cuándo y cómo les van a hacer entregas de víveres”.

Sin embargo la universidad comienza a tener problemas para cumplir con la normalidad en el aprovisionamiento, debido a que prácticamente todo está cerrado en esa provincia; este es un problema común no solo para ellos, sino que para toda la ciudad, aclaró.

“Porque al principio estaban funcionando tres supermercados que son los más grandes, pero ahora dos de ellos han cerrado por miedo a que se genere más el brote, ya que recientemente en la ciudad ha crecido el número de casos. Entonces cuando la universidad busca estos víveres se tardan días y no es que ajusta para todo un mes, sino que talvez para una semana, y no es que a todos les traen, sino que una vez a cada grupo en orden de sucesión”.

“Entonces cuando les traen a unos, los otros ya no tienen. Yo no como mucho, entonces la mayoría de las cosas que me han traído las conservo bastante, incluso a veces no me dan ganas de comer, así ha estado todo esto”, dijo.

Ante tan tétrico panorama, a Samantha podría estar por cambiar su destino de encierro, si como dice la vicecanciller, Nelly Jerez expresó que la Cancillería realiza gestiones para que a través de Colombia que también hace gestiones para repatriar a 23 ciudadanos colombianos le den ‘jalón’ a la hondureña.

“Estamos ya en comunicaciones con Colombia, para ver la posibilidad que nos colabore en poder traer a Samantha hacia este país. Por el momento nuestra embajadora María Antonia Navarro va a tener una comunicación con el vicecanciller, Francisco Javier Echeverri, quien tiene a cargo el operativo de repatriación de sus compatriotas”, adelantó Jerez.

De poder concretar esta posibilidad, Honduras se encargaría de hacerla llegar hasta aquí una vez que estuviera en Sudamérica. Ello la funcionaria le manifestó a Samantha que tenga confianza en Dios que esa oportunidad se va a dar.

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