Un fallecimiento que pone al descubierto la INSOPORTABLE NEGLIGENCIA en el manejo del tema Covid

Captura 2 microbiologo

El microbiólogo, Julio Licona, quien laboraba para el Hospital Escuela, falleció bajo sospecha de contagio por COVID-19.

Lo paradójico es que a ocho días después de haber realizado la prueba aún no hay certeza si padeció esa enfermedad.

Debido a que una prueba realizada desde el 25 de mayo nunca se conocieron los resultados, Los familiares relataron que el doctor vivía solo y que les había manifestado que se sentía mal porque le había caído una lluvia y él padecía de asma.

Sin embargo tras dos días de no tener noticias de él y que no contestaba su teléfono, este lunes  acudieron hasta su domicilio, encontrándose con la sorpresa que estaba muerto.

Ante esta nefeasta novedad, le hicieron el llamado a Sinager, porque según la emergencia es la instancia que se encarga del levantamiento en estas circunstancias, sin embargo al siguiente día, que es hoy martes a media mañana, ninguna autoridad competente se había hecho presente.

Fue debido a esa CATASTRÓFICA NEGLIGENCIA que compañeros de trabajo del microbiólogo se vieron en necesidad de hacer el levantamiento porque ni Ministerio Público, ni Sinager, aceptaron hacer el levantamiento.

Ante esta vergonzosa situación, los familiares se mostraban indignados pues, tras 17 horas del fallecimiento ni personal del Sinager ni Forenses aceptaron la responsabilidad de hacerse presentes, pero esto solo es la más reciente de LAS INCOMPETENCIAS MANIFIESTAS.

Porque el microbiólogo se realizó la prueba por Covid desde el lunes 25 DE MAYO, además en el centro asistencial en donde laboró por más de 20 años le negaron brindarle atención, porque también cabe la posibilidad que no tuviera la enfermedad, solo fue enviado a aislamiento y así murió, completamente solo.

Y todavía hace falta más para enervarse con justa razón, porque  a la fecha 2 de junio, ocho días después, los resultados de la prueba no se conocen, porque en el colmo de la desidia, de la incapacidad, del desprecio hacia el dolor del prójimo, LA PRUEBA SIMPLE Y SENCILLAMENTE DESAPARECIÓ.

Es por situaciones como esta deplorable ineptitud que mucha gente no cree en las cifras, en lo que dicen que están haciendo, en lo que dicen que están gastando, nada; la gente ya no cree en nada ni en nadie, y con justa razón.

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