Trump llegó a Londres y la polémica viajo con él hasta Reino Unido

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó el lunes una visita oficial a Reino Unido, pero la solemnidad y el banquete formal con la reina Isabel de Inglaterra parecían eclipsados por sus puntos de vista sobre el Brexit o el futuro líder británico, y por la disputa sobre seguridad relacionada con Huawei.

Trump y su esposa, Melania, serán agasajados por la realeza británica hasta el 5 de junio y destacan entre los eventos programados un almuerzo y cena formal con la reina Isabel, un encuentro para tomar el té con el príncipe Carlos y una visita a la Abadía de Westminster, la iglesia en la que se han coronado a los monarcas ingleses durante 1.000 años.

Pero más allá de la pompa, el orgulloso e impredecible presidente número 45 de Estados Unidos probablemente atizará la relación con su aliado más cercano, cuya clase política ha estado sumida en el caos durante meses por la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Trump ha mostrado predilección por un potencial sucesor de la primera ministra, Theresa May, que asuma una postura más radical con el Brexit, y sus enviados han instado a una posición británica más contundente con el gigante de las telecomunicaciones chino Huawei.

“Estoy deseando ser un gran amigo de Reino Unido, y estoy deseando que llegue mi visita” escribió Trump en Twitter minutos antes de que aterrizara el Air Force One.

En una muestra de que no teme la controversia en su viaje, lanzó el mismo mensaje contra uno de sus viejos enemigos, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, al que llamó “perdedor absoluto” en la misma red social.

Reino Unido espera que la visita consolide la denominada relación especial entre los dos países y siente las bases para un acuerdo comercial posterior al Brexit, algo que Trump ha dicho que podría ser resuelto en un futuro próximo.

El lunes, Trump recibirá el tratamiento real completo de sus anfitriones. Luego de ser recibido por la reina y el heredero al trono en el Palacio de Buckingham, disfrutará de un almuerzo con la monarca de 93 años y otros miembros de la realeza.

El segundo hijo de la reina, el príncipe Andrés, acompañará luego a Trump a la Abadía de Westminster, donde el presidente depositará una corona en la tumba del guerrero desconocido antes de que el día culmine con un suntuoso banquete de estado en el Palacio de Buckingham.

Información cortesía de Reuters.


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