Tragedia: Niño fallece por explosión de poderoso mortero llamado “tumbacasas»

inspeccion redemin


Se reportó la muerte de un niño de nueve años tras recoger de la calle un poderoso pertardo en la colonia Bordos de la Guadalupe en San Pedro Sula.

La madre de la víctima manifestó que el infante se dirigía hacía la pulpería y en su inocencia agarró un “tumbacasas” que estaba en una de las calles de esta colonia, este explotó en uno de sus brazos y producto del fuerte impacto le arrebató su vida de manera inmediata.

“Yo estaba con mi familia adentro, estábamos comiendo en la noche y esto fue a las 12, ya cuando el niño salió corriendo a la pulpería, cuando menos acuerdo dijeron… ‘¡Chúmbela, porque así le decían a él, a Chúmbela lo mató un mortero, lo mató un mortero! ¡¿cómo?! Le dije yo. ¡Sí a su hijo lo mató un mortero!”, es el amargo relato de la madre del infante.

Ella continúa diciendo. “Ah pues ya salimos a toda carrera nosotros”… por ahí iba en su relato hasta que no pudo más con su dolor y el llanto no le permite continuar.

Otro de los apesarados parientes del infante relató. “Él abrazo el mortero y el brazo le salió volando y quedó tirado allí desecho”.

El infante respondía al nombre de José Isaí Córdoba de nueve años. Sus familiares recuerdan que por las lluvias que desde ayer caen sobre San Pedro Sula, habían decidido no salir y quedarse en la casa, pero que el infante insistió en que él iba a estrenar la mudada que le habían comprado.

Lamentablemente, este infante se convirtió en una víctima más de una celebración que, para esta familia se convirtió en tragedia; misma que desde luego, no habría ocurrido si no existiera una complicidad entre quienes compran, los que venden y las autoridades.

Porque, de acuerdo, hay que celebrar, pero dado que son explosivos de alto poder, no deberían ser vendidos, ni producidos, ni permitidos estos artefactos, que en realidad ya tienen características de explosivos de guerra, ESO NO PUEDE SER.

Captura ubicación
Este Día de Navidad en la lodoza y única calle de esta paupérrima comunidad, una sábana ensangrentada marca el lugar de la tragedia y la lluvia simboliza el dolor de la familia del niño José Isaí. Por mayor desgracia ¿cuántas víctimas más tendrán que haber para comenzar a enmendar errores?

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