Sábana Santa de Turín será exhibida de forma virtual para orar por el fin de la pandemia

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La Sábana Santa de Turín, la misteriosa tela con la que los cristianos creen que fue envuelto Jesús tras su muerte, será exhibida de manera extraordinario y virtual el sábado, para ayudar a que los fieles de todo el mundo recen por el fin de la pandemia de coronavirus.

El arzobispo de Turín, Cesare Nosiglia, hizo el anuncio en la noche del sábado, asegurando que recibió “miles y miles” de peticiones para exhibir el sudario ahora.

La muestra se hará el 11 de abril, Sábado Santo, cuando los cristianos creen que Jesús estaba muerto en una tumba, un día antes de su resurrección. Nosiglia orará ante el sudario, en un evento emitido en vivo por internet y televisado.

La Sábana Santa está guardada en una cámara segura climatizada en la catedral de la ciudad y no suele ser mostrada a menudo por su estado extremadamente frágil. La última vez fue de forma breve en 2018 para un grupo de jóvenes. Varios millones de personas la vieron en 2015, su última exposición masiva.

Más de mil personas han muerto por el coronavirus en el Piamonte, la región de la que es capital Turín y que limita con Lombardía, el territorio más afectado por la enfermedad en Italia, donde han muerto más de 15.500 personas.

La Iglesia Católica no ha adoptado una postura oficial sobre el sudario, que tiene una imagen, reverenciada como un negativo fotográfico, de un hombre con las heridas de una crucifixión.

Muestra las partes frontal y trasera de un hombre con barba, con los brazos cruzados sobre el pecho. También tiene lo que parecen ser rastros de sangre procedentes de heridas en las muñecas, los pies y el costado.

Los escépticos dicen que se trata de una obra maestra del engaño medieval y las pruebas realizadas con carbono en 1988 la datan entre 1260 y 1390. No obstante, algunos han puesto en duda su precisión, ya que la tela fue contaminada por un incendio en el siglo XVI y varios intentos de restauración.

El sudario será exhibido el sábado sin público. Nosiglia dijo que orará ante la reliquia a partir de las 17 hora local (1500 GMT) e invitó a los fieles a unirse desde sus casas.

La Iglesia Católica ha celebrado varios eventos extraordinarios durante la pandemia.

El mes pasado, el Papa Francisco celebró una dramática y solitaria oración en una vacía Plaza de San Pedro, instando al mundo a ver la crisis como una prueba de solidaridad y un recordatorio de los valores básicos.

El Vaticano trasladó un crucifijo de madera con siglos de antigüedad que suele estar conservado en una iglesia de Roma a la Basílica de San Pedro para que pueda ser contemplada durante los actos del pontífice.

Según la tradición, una plaga que afectó a Roma en 1522 comenzó a ceder después de que se paseó el crucifijo por las calles de la capital italiana durante 16 días.

Fuente Reuters.

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