¿Qué significa retornar a Honduras después de haberte ido buscando el sueño americano?

Imagen de referencia tomada de Univision.

Esa fue la primera interrogante que le hice Erick Amado Galeas Urbina, un joven de 24 años de edad, Erick como le llamaremos de ahora en adelante, es un migrante retornado, quien, en el 2016, decidió arriesgarse y emigrar hacia Estados Unidos, pasando por Guatemala y México, como planean llegar muchos de los hondureños que partieron ayer en la caravana de migrantes.

Para aquel entonces, Erick tenía apenas 20 años, una esposa y un niño de año y medio. Recién graduado del colegio como Bachiller en Ciencias y Letras, este joven padre busco trabajo en las maquilas, en supermercados, en diferentes lugares, pero nunca encontró trabajo, su esposa estaba en la misma situación.

Y fue el 16 de noviembre del 2016, cuando este joven decidió emprender la travesía hacia Estados Unidos junto a su esposa, dejando a su hijo con sus padres, con la esperanza de llegar pronto y encontrar un trabajo.

Sin embargo, las cosas no fueron así, Erick y su esposa se fueron con muy poco dinero, sin tener ningún contacto en México que los ayudara a pasar hacia Estados Unidos, por lo que empezaron a buscar trabajo en Chiapas.

Los horarios eran exhaustivos, trabajan de domingo a domingo, los 30 días del mes, la esposa de Erick decidió regresar a Honduras; el en cambio decidió continuar, y esa decisión lo llevo a moverse por más de 7 estados en México durante 9 meses, pasando desde Veracruz hasta Tijuana.

Ganando 1000 pesos mexicanos a la semana, que equivalen a unos 1100 lempiras, Erick fue sobreviviendo, reuniendo dinero para continuar si viaje y mandar algo a su familia.

La gente se va a México y piensa que todo es color de rosa, pero por ser migrante, sufres discriminación, te explotan en los trabajos, no tienes ningún derecho laboral, eres víctima de violencia” comenta Erick Galeas, quien también nos relata un episodio donde su vida estuvo en grave peligro.

Recuerdo estaba llegando a la terminal de buses en Tabasco, nomás me baje, y dos tipos vestidos como policías, allá les dicen federales, me interceptaron y me arrestaron, supuestamente para llevarme a migración, pero cuando íbamos en el camino, vi que nos dirigíamos a unos matorrales y empezaron a golpearme, y amenazarme para que les diera algún número de teléfono de un familiar en Estados Unidos o en Honduras. Me habían secuestrado. Yo me negué rotundamente, y Dios me ayudó porque ellos estaban intentando hacer una llamada, pero nunca les contestaron, utilizaban unos códigos para referirse a mí, pero no hubo respuesta, entonces, me soltaron. Estoy seguro de que eran delincuentes vestidos de policías” agrega Erick en medio de su relato sobre la travesía por México.

Finalmente, en Tijuana pudo terminar de reunir el dinero que necesitaba para cruzar a Estados Unidos, consiguió papeles mexicanos, y logró llegar a la tierra de Tío Sam, sin embargo, la alegría duró poco, y fue detenido por migración quienes lo llevaron a un centro de reclusión en Ohio. Erick solicitó asilo, espero seis meses pacientemente por una respuesta.

Llegó el día de la audiencia con el juez en Ohio, pero la respuesta fue desalentadora, la corte le dijo que tenía que esperar un año más recluido hasta obtener una respuesta definitiva de su caso. Erick pidió la deportación y el juez se lo concedió, el encierro lo tenía desesperado y deprimido.

Regresó en el 2018 a Honduras, y es allí donde surge la pregunta, ¿Qué significa retornar a Honduras después de haberte ido buscando el sueño americano? “cuando yo retorno, tenía sentimientos encontrados, quería regresar, pero también estaba destruido por no haber logrado lo que quería, pero a la vez estaba agradecido por haber regresado a Honduras, por poder volver a ver a mi hijo y mis padres que están vivos todavía”, nos comenta Erick.

“Mi padre tenía un taller de carpintería y me empecé a involucrar, y empezamos a tener ventas, ya fui ganando algo de dinero en Honduras, y decidí capacitarme más y comenzamos a promover el negocio y le pusimos, Arte en Madera Galeas”, agrega este joven emprendedor.

Fue su padre quien una vez, vio en la televisión, un anunció de la Comisión de Acción Social Menonita CAMS, y así se enteraron, que tenían un programa de capacitación para jóvenes que hubieran sido retornados desde Estados Unidos, que era apoyado por el Proyecto GENESIS. Erick lo tomó y se capacitó en reparación de celulares, y también sobre como impulsar su negocio.

Ahora Erick realiza exposiciones con sus artesanías en madera, estuvo en El Bazar del Sábado, su trabajo y los pedidos se pueden hacer a través de Facebook como Artesanías y carpintería Galeas, o al número de teléfono 8813 7719.

Ahora explora el rubro de las ventas de repuestos de carros y sobre las caravanas Erick, tiene su opinión: “Las personas se van del país, porque lo que ocupamos para vivir, pues no lo tenemos, no hay trabajo, hay inseguridad, no es fácil la situación en nuestro país, yo ahora estoy bien, pero tengo amigos que tienen más de seis meses sin encontrar trabajo, a los migrantes que van en la caravana  que Dios los acompañe, es un camino bastante difícil, porque pasas hambre, no duermes bien y muchas veces te pueden tratar muy mal cuando no estás en tu país” y así terminó nuestra conversación con Erick un joven migrante retornado a Honduras, que al final encontró una manera de salir adelante.

Redacción Noticias 24/7

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