¿Qué convence a un alemán para que se quede en Honduras?

 

Hace como cuatro años, me propuse conocer Guanaja, una isla de la que poco se sabe, ¿Cómo se llega? ¿Dónde puedo dormir? ¿Qué se puede hacer allí? Para  lograr mi objetivo busque información y llame a una casa de huéspedes en Guanaja, e inmediatamente la voz que me atendió al otro lado, me transmitió confianza, amistad; era la voz de Roland Rumm, un alemán que se había establecido en Honduras desde 1999, justo después del Mitch. Él era el dueño de la casa de huéspedes.

Este encuentro me hizo preguntarme ¿Qué convenció a un alemán para que se quedará en Guanaja?

Roland Rumm nació en una pequeña ciudad alemana llamada Künzelsau. Visitó Honduras por primera vez cuando apenas tenía 12 años, regresó a Alemania para estudiar, pero a los años regresó a Honduras para visitar a unos amigos. Y fue un simple gesto de los hondureños lo que animó a este alemán a quedarse para siempre en estas tierras. Para no irse jamás.

Y él nos lo cuenta en primera persona: «Fui con un amigo a Tocoa a visitar su abuela, nos agarró la tarde y perdimos el autobús para llegar a La Ceiba. El conductor de otro bus que iba para Saba se detuvo y nos dijo que nos subiéramos, que iba a tratar de alcanzarlo. La gente dentro de este bus iba platicando sobre nosotros y el pesar que les daba de que hubiéramos perdido nuestro transporte a La Ceiba», nos dice Roland con una sonrisa.

Y nos continúa relatando: «En un momento, el conductor alcanzo nuestro autobús y le empezó a pitar repetidamente mientras que todos los pasajeros empezaron a gritar al motorista de la otra unidad, agitando los brazos desde las ventanas y logrando detener el bus, fue así como logramos llegar a La Ceiba. Y fue ese gesto de desinterés, por parte de este grupo de pasajeros y el conductor por ayudarnos a llegar a casa, lo que me hizo plantearme la idea de quedarme en Honduras. En Alemania cosas así no te pasan, si llegas 15 segundos tarde el conductor cierra las puertas en tu cara y no te esperan’’, concluyó Roland Rumm, al afirmar que estas acciones de solidaridad es algo muy típico en los hondureños.

Roland nos cuenta que la vida en Guanaja es muy diferente en comparación al resto de la costa hondureña, Útila o Roatán. En Guanaja no hay carros, no hay carreteras, es una isla aún desconocida, hay poco turismo, las personas se movilizan en lancha, y solo encontraras pedacitos de calle. Pero es eso lo que hace a Guanaja, una isla única y autentica.

«Lo que encuentras en Guanaja es un lugar autentico que aún no ha sido manipulado para los turistas, hay mucha naturaleza, arrecifes de coral sanos y espectaculares. Cuando llegas a Guanaja te puedes encontrar un día completamente solo en una playa con arena blanca, imagínate una belleza natural solo para ti’’, Roland Rumm.

A Guanaja ha llegado una rica mezcla de varias nacionalidades, pero ahora ha empezado a nacer el interés de los mismos hondureños por conocer esta isla. Y más de una ocasión, algún visitante ha derramado una que otra lagrima porque les da tristeza irse de Guanaja.

Otros de los motivos por los que este alemán sigue en Honduras, y que cuya manera de expresarse ya es muy catracha. Fue porque encontró el amor en Guanaja, o como él dice fue encontrado por el amor. Una joven veterinaria que flechó el corazón de Roland desde el minuto uno en que se conocieron. Ahora, han formado una familia, que crece en esta isla hondureña.

Y sobre Honduras, Roland tiene más cosas que decir: «Siempre he creído que Honduras es un país espectacular, con un gran potencial, especialmente del lado de su naturaleza, vale la pena seguir aquí, vale la pena tratar de hacer que las cosas funcionen mejor aquí. Sí, hay cosas porque quejarse, pero la vida en Estados Unidos o Alemania no es como la pintan, me consta de primera mano. Yo consideró que en lo que debemos medir la vida es en felicidad no en adquisiciones. Y sí que tienes más poder adquisitivo, en estos países. Pero observaba la gente que me rodeaba cuando viví en el extranjero, y no los miraba felices. En Honduras yo encontré felicidad, mi familia esta ahora aquí, para que irse’’.

Roland tiene junto a su esposa una casa de huéspedes, {Roland’s Garden Guesthouse}, también es guía turístico,  se dedica a dar tours culturales o generalistas por toda Honduras y Centroamérica, además promueve el birdwatching en el país.

Redacción Noticias 24/7 HN

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