Por COVID-19, joven emprendedor ceibeño reinventa su negocio

nestor

«Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad. Un optimista ve la oportunidad en cada dificultad» es una de las celebres frases de Winston Churchill, el memorable primer ministro británico, porque que traemos a colación esta frase, porque es talvez, justo la frase que puede describir a Nestor Omar Vargas Rivera es un joven de 24 años originario de La Ceiba.

Néstor a su corta edad ha intentado de todo, literalmente ha hecho todo por tener la oportunidad de acceder a un buen trabajo, y ¿saben? no ha tenido muy buena suerte,  él se graduó como profesional en construcción metálica (soldadura), fue difícil encontrar trabajo, y en 2015, se inscribió como voluntario misionero en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Guatemala.

Estando allí decidió tomar un curso intensivo de inglés durante tres meses, y regresó a Honduras, con el objetivo de buscar trabajo en un Call Center, por lo que se mudó a San Pedro Sula para conseguirlo, pero tampoco tuvo éxito.

En La Ceiba, su ciudad natal Néstor tampoco pudo encontrar trabajo, se inscribió en un curso de venta de accesorios tecnologicos y así pudo acceder a un primer trabajo y ya obtuvo la experiencia laboral que necesitaba.

Sin embargo, por vueltas de la vida no pudo seguir en ese trabajo, y al verse de nuevo en punto cero, empezó a estudiar un diplomado en Turismo, pero, el tiempo pasaba para Nestor y si mraba frustrado de no poder colaborar con su familia.

La luz siempre llega al final del camino

Un amigo lo asesoró para que emprendiera su propio negocio basado en la producción de perfumes resultantes de la mezcla de esencias. Néstor no lo dudó  y brinco hacia ese nuevo reto, invirtiendo sus últimos L.500.00 lempiras para la compra de la materia prima e hizo tres fragancias obteniendo una ganancia de L.1,200.00, generando ingresos para los gastos de su casa y familia. Fue un gran día para Nestor.

Y fue así como Nestor encontró un proyecto dirigido a la juventud del litoral atlántico,  financiado por cooperantes internacionales, que decidieron apostar por su emprendimiento, concluyendo un proceso de capacitación integral y accediendo a un capital semilla de aproximadamente L. 9,000.00 lempiras, para preparar fragancias.

En medio de la crisis de COVID-19, Néstor decidió invertir todo su capital y ganancias en algo que pudiera vender durante la crisis de salud global, y así abandonó la elaboración de fragancias y comenzó a elaborar jabón líquido y gel antibacterial. Ahora, nos dice que sus ventas se han disparado y que está orgulloso de que sus productos puedan ayudar a la población de La Ceiba, ayudándose a protegerse contra el coronavirus.

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