Pobladores de río Blanco se manifiesta pacíficamente exigiendo justicia para «carwashero» asesinado en desalojos

«Justicia y paz para el bordo de río Blanco» «Ganarse la vida es un delito, entonces robar no» son algunas de las frases que se pueden leer en las pancartas que llevan los pobladores de los bordos de río Blanco en San Pedro Sula, que han iniciado una manifestación pacifica que se moviliza por el bulevar del norte y aseguran que se dirigen hasta la municipalidad sampedrana.

«Exigimos justicia par Rafael, sabemos que el policía que le disparó a nuestro compañero, es un policía municipal y que ahora está recuperándose de una herida que tiene en el ojo, queremos que cuando se recupere pague por haberle disparado a nuestro amigo,  no queremos que lo vayan a mover de cargo como están haciendo con Ponce», dijo uno de los manifestantes, refiriéndose al subcomisionado de policía en condición de retiro, José Alfredo Ponce Alvarado, quién dirige la Gerencia de Prevención, Seguridad y Movilidad Urbana de la municipalidad sampedrana.

 

Una fuente reveló a Noticias 24/7 HN que un miembro de la Policía Elite, como le denominan en la alcaldía sampedrana, fue el primero en dispararle al “carwashero”.

Una vez que Rafael Flores recibe el primer impacto de bala se arma de una fuerza extra e impacta una piedra en el rostro del Policía Elite, quien aparentemente descarga una segunda bala sobre su víctima.

En el auxilio del Policía Elite, aparece un Policía Municipal quien según la fuente disparo de una a dos veces sobre la humanidad de Flores Hernández, quien fallece minutos más tarde.

A pesar que el alcalde Armando Calidonio asegura que sus policías élites y municipales no tienen nada que ver en el hecho, los mando a todos de vacaciones y se desconoce cuando se volverán a presentar a su trabajo.

Antecedentes

El 1 de diciembre la policía municipal sampedrana en compañía de la policía nacional preventiva llegaron con tractores y retroexcavadoras para proceder según una orden de desalojo contra las invasiones de las familias y los trabajadores ubicados a la orilla del río Blanco, en San Pedro Sula.

El hecho se convirtió en una batalla campal entre los pobladores de la zona y la policía municipal y preventiva, quienes fueron contenidos con gas lacrimógeno por policías antimotines. El contingente decidió retirarse al ver que más gente enfurecida con piedras se sumaba al enfrentamiento. Y fue allí donde Rafael Flores Hernández recibió un disparo que termino con su vida mientras que otro policía también resultó herido. El lavacarros fue enterrado el 3 de diciembre en Villanueva Cortés.

 

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