Nuevo show de Messi en un nuevo triunfo de Paris Saint Germain

Nuevo show de Messi en un nuevo triunfo de Paris Saint Germain

El Paris Saint Germain ha logrado una victoria por 4-3 ante el Troyes en el Fecha 13 de la Ligue 1.

No fue un partido nada sencillo para el conjunto parisino, que le costó romper el bloque defensivo de su rival y mejoró cuando Messi, Neymar y Mbappé sacaron a relucir toda su calidad. Los dirigidos por Christophe Galtier estuvieron dos veces en desventaja por sus fragilidades defensivas, pero lograron reponerse gracias a sus figuras para estirar su invicto y seguir en lo más alto de la tabla de posiciones del campeonato francés.

Poner siempre el foco en el equipo grande es un error. A menudo implica marginar el buen trabajo que hace el rival. El Troyes, descarado, jugó sin miedo ante un PSG al que le puso en un compromiso en algunas fases del primer tiempo. Con la zancada de Kouame y la amenaza al espacio de gente como Rony Lopes o Balde, el cuadro de Bruno Irles forzó al PSG a recurrir a alguna genialidad para igualar un partido encallado a través de la circulación.

Neymar, un experto en espacios reducidos, encontró una grieta en la zaga del Troyes para dejar solo a Carlos Soler ante el arquero. El ex del Valencia, puntual a la cita, le regateó y remató a placer: 1-1. Su segundo gol consecutivo esta semana, cómodo cerca de un tridente que repitió en el once titular como dio por hecho Christophe Galtier en la antesala de un encuentro en el que el Troyes volvió a avanzarse con otro tanto de Balde, delicado a la media vuelta: 1-2.

Con el PSG en un aprieto apareció un Messi estelar. El argentino vive un momento dulce, el mejor desde que cambió Barcelona por París. Un remate seco y colocado desde lejos sirvió para rubricar el empate: 2-2. La grada, loca por Leo, gritó de forma unánime demostrándole el cariño que le tiene después de todo. No es asunto menor que esté en juego su renovación. Goleador y asistente, también rompió dos líneas del Troyes con un solo pase para el 3-2 de Neymar.

Para redondear el triunfo faltaba la firma de Mbappé, también con necesidad de marcar. El francés resolvió un penalti absurdo cometido por el arquero del Troyes después de un malentendido con su central: 4-2. No fue el mejor partido del PSG, condicionado por la buena propuesta de un rival que redujo el marcador con un gol de Palaversa en el área chica, mal defendido por un PSG sostenido por un Messi que roza la excelencia y que borró del mapa a su rival.

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