Muertos en pasillos y máscaras usadas desnudan crisis en hospitales en Perú

PROTESTAS-PERÚ

Muertos en pasillos, máscarillas reutilizadas y protestas de enfermeras por la falta de equipos de protección muestran el impacto del coronavirus en el desbordado sistema sanitario de Perú, que tiene la segunda cifra más alta de la enfermedad en América Latina.

En los últimos días los casos de contagiados y de muertos ha crecido tan rápido que ha complicado el manejo de los hospitales en el país, uno de los primeros de la región en decretar una cuarentena para frenar la propagación de la enfermedad.

Los casos confirmados de coronavirus aumentaron el miércoles  a 19.250 -poco más del doble de hace una semana-, mientras que los muertos crecieron casi un 50% en una semana a 530, con una letalidad cercana al 3% sobre el total de contagiados, según datos del ministerio de Salud.

Las autoridades de salud han afirmado que se espera para los próximos días o siguiente semana alcanzar el pico de enfermos.

Frente al hospital Maria Auxiliadora decenas de trabajadoras protestaron el lunes con carteles en mano por la falta de equipos de protección como mascarillas, clave para evitar los contagios, en medio de una lucha global por estos insumos.

“Nosotros como hospital tenemos capacidad solo para seis cadáveres; diariamente hemos estado viendo 16 a 13 cadáveres hacinados en el primer piso”, dijo a Reuters Deisy Aguirre, líder del sindicato de enfermeras de hospital María Auxiliadora, en la protesta.

Un médico en la protesta que declinó ser identificado proporcionó a la prensa imágenes en video en la que se ve al menos cuatro cadáveres cubiertos de fundas blancas o negras en una pasillo del hospital; mientras que algunas empleadas trasladaban los cuerpos en camillas.

Susana Oshiro, directora de hospital, explicó que el algún momento los fallecidos rebasaron la capacidad del sitio porque había sólo seis cámaras mortuorias disponibles.

“Hemos ahora contratado una congeladora, un container frigorífico para guardar los cadáveres mientras vienen a recogerlos para incinerarlos”, afirmó. La congeladora con capacidad para 100 cuerpos está operando desde el lunes, dijo.

La recolección de cadáveres a tiempo para su incineración se está convirtiendo en un problema porque los seis crematorios en Lima ya están superando su capacidad, según fuentes del sector. En todo el país existen 14 crematorios, según datos oficiales.

Edgar González, jefe del crematorio limeño Santa Rosa, dijo a Reuters por teléfono que antes de la pandemia cremaban 10 cuerpos al día y ahora están incinerando hasta 30 fallecidos.

Material sanitario insuficiente

Perú reportó su primer caso de coronavirus el 6 de marzo y tardó 25 días para sumar 1.000 contagios. Catorce días después llegó a 10.000 casos, según un recuento de Reuters.

El Gobierno ha ido incrementando gradualmente la realización de pruebas y hasta el lunes ascendían a 155.724 -un gran salto desde poco más de una semana cuando se tenía 65.700 pruebas-, una de las cifras más altas entre sus vecinos de la región.

En América Latina, solo Brasil tiene más casos, con 40.581. Chile es el tercero con 10.832 y unas 122.357 pruebas de descarte realizadas, según reportes hasta el martes.

Rosmini Ayquipa, otra enfermera del hospital María Auxiliadora, afirmó que tienen que usar varios días las mismas mascarillas que las entregan sus superiores.

Oshiro, la directora del hospital, dijo al respecto que la denuncia a que se refieren las enfermeras son referentes a las mascarillas tipo N95, que todos quieren usar pero que sólo las entregan al personal involucrado en el tratamiento de pacientes COVID-19. Los demás tienen mascarillas quirúrgicas, dijo.

“Estamos sobredemandados”, afirmó. Oshiro manifestó que tienen 40 pacientes por coronavirus y que llegan al hospital un promedio diario de 170 personas buscando atención por el virus.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han dicho que la reutilización limitada de máscaras es generalmente aceptable, pese a que no todas las variedades pueden ser reutilizadas y deberían ser desechadas “cuando estén sucias, dañadas o sea difícil respirar”

Fuente Reuters.

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