LO DICEN ESPECIALISTAS: “El Valle de Sula se inunda porque esa es su naturaleza

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Como ejemplo de ello expertos en el tema de la hidrología del Valle de Sula como el Ingeniero Héctor Gómez trae a colación el decir popular que “cada 20 años viene un inundación”, agregó que a eso se le llama “el ciclo de retorno de las lluvias que siempre se da”, afirmó.

Es así como se han diseñado proyectos de obras de protección contra inundaciones. Sin embargo otro experto, el ingeniero Amílcar Salinas apuntó que desde que las internacionales bananeras abandonaron las fincas, en el país se han quedado realizando obras menores, que por lo general son bordos.

“Y hacen un bordo aquí y hacen un bordo allá y hacen el bordo al límite de la propiedad; pero dejan de ver que esa es propiedad del río”, recordó que todas las viviendas en los campos bananeros fueron de dos niveles (barracones). “Eso en previsión de las láminas de inundaciones que por aquel entonces ya eran evidentes. Ellos entraron, y lo vieron y se dieron cuenta”.

Reprochó que por el contrario en el país lo hemos visto, pero no repararon en el sentido lógico de la naturaleza. “Nosotros vimos, nos damos cuenta y no queremos hacer caso. Construimos a nivel del suelo en donde estaban esos barracones de dos plantas. Hoy usted va a cualquiera de estas poblaciones y va a ver hermosas residencias de concreto plantadas a nivel del suelo. ¡señores, estamos ahorcándonos nosotros mismos!”, expresó con alarma por el desatino de ver el peligro y continuar.

Ante esto, el ingeniero Fredy Fugón, expresó que una solución es implementar estudios que se realizaron en años anteriores. “Por ejemplo, la represa El Tablón”, porque como ya se cuenta con El Cajón en el Ulúa, en el Chamelecón hacen falta este tipo de obras, señaló.

Lo otro son los bordos, sin embargo el ingeniero Amílcar Salinas reconoce que la fuerza de los huracanes no es algo que se puedan contener tan fácilmente. “Pero hay que tener un plan ‘B’ para poder contrarrestar a lo mínimo posible los daños manifestó.

Paradójicamente señala a los mismos bordos de ser estranguladores de los cauces de los ríos. “Por dónde se va el agua si la planicie que había de Copén para abajo era una planicie de amortiguamiento y qué es lo que hay ahora, sembrados de cualquier cosa rodeados de bordos, dejándole al río un callejoncito”.

“Entonces qué pasó, que el río Chamelecón no cabe en un callejoncito, entonces viene y se remansa a inundar La Lima, el aeropuerto y todas las zonas aledañas. La planicie de Copén es un sistema vivo, que responde. Yo sé que cuesta tener que aceptar ceder un territorio, es algo que tenía que haber sucedido, el dejar libres estas planicies inundables porque son parte del sistema hidráulico del Valle de Sula”, remarcó Salinas.

Pero con tantas comunidades que ahora pueblan esas planicies inundables ahora solo queda ver cómo se da la mayor protección posible, pero para ellos se necesita de una figura legal que tenga don de mando para hacer lo que se tenga que hacer, a pesar de la oposición de personas, grupos o sectores. Es así como está en gestación la “Autoridad del Valle de Sula”.

¿En qué consiste? El ingeniero Héctor Flores así lo explica. “Hasta donde yo sé, se está buscando que la Comisión Ejecutiva del Valle de Sula llegue a ser una autoridad para el control de inundaciones en el valle. Para esto tenemos que ver algunos puntos importantes”.

Como por ejemplo, qué nivel de autoridad va a tener como por ejemplo para el uso del suelo, el tipo de controles que se pueden dar en una determinada colonia, en una ciudad.  De su parte el ingeniero Fugón la define así.

“Una autoridad en el caso del Valle de Sula, básicamente sería contar con el derecho de crear ordenanzas que definan una zonificación, por ejemplo; y esas zonificaciones se derivan del uso del suelo:  qué se puede urbanizar, qué se puede cultivar, qué está definido como área de protección, o sea las áreas aledañas a los ríos que se sabe que al crecer el río van a inundarse, entonces esas área deben protegerse, por lo tanto nadie la puede estar habitando ni cultivando”, afirmó Fugón.

Otras soluciones son un grupo de represas que a este tiempo ya son ‘ancianas” en el tablero de proyectos, pero que de alguna forma ahora hay varios grupos empresariales que están dispuesto a invertir hasta mil millones de dólares por llevarlos a cabo si reciben garantías de parte del Estado.

Pero como la pugna es fuerte, al parecer se van a ir a una licitación, los entrevistados le dieron el visto bueno a sus realización en el entendido que serán un aporte a la minimización de daños en el valle, pero en el entendido que no es suficiente, incluso habría que trabajar fuerte, más que nunca en el trabajo de protección del bosque y humedales, para de plano la deforestación, ¿cómo la ven?

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