Las deplorables amenazas de un Presidente “poderoso” y la acertada respuesta de un país con hidalguía

Las amenazas de Donald Trump no corresponden a la realidad ni a las circunstancias y así lo ha dejado ver la ministra de finanzas hondureña en una serie tuits.

Cual niño caprichoso, que hace “rabieta” cuando no se le conceden sus deseos, así es el tono amenazante del mandatario estadounidense, quien continuamente lanza improperios a países con los que se supone está «trabajando de la mano».

La más reciente de estas la expresó hace pocos días, cuando reiteró la amenaza de suspender las ayudas económicas hacia Guatemala, El Salvador y Honduras, al darse a conocer la intención de una nueva caravana de migrantes, que por cierto este tipo de movilizaciones no tienen sentido lógico, incluso, hay sectores que consideran son promovidas desde fuerzas internas del Partido Republicano, para agenciarse sus propias intenciones políticas en el país del norte.

Algunos conocedores del tema, consideran que no es potestad del Ejecutivo estadounidense suspender esas ayudas,  porque forman parte de convenio bilaterales y a veces, como el caso del Triángulo Norte, Multilaterales; por lo tanto esta es una decisión que compete al Congreso de Estados Unidos.

De todos modos, este tipo de ayudas se han venido reduciendo de forma gradual desde que asumió el poder Donald Trump, que incluye una nueva solicitud de reducción de 29% para el nuevo año fiscal, así que para qué amenazar si lo está haciendo, se preguntan los especialistas tanto en Centro América como en el propio Estados Unidos.

Ante este panorama, muy certeras resultaron las respuestas que la ministra de Finanzas, Rocío Tábora, ofreció en una serie de tuits, en donde puso al descubierto cuál es la situación, quiénes administran esos fondos; porque también en una ocasión el mandatario estadounidense se atrevió señalar que en estos países se estaban robando esos dineros, cuando es de sobra conocido que son las propias agencias norteamericanas, como la Usaid, quienes tienen la administración y la supervisión de los proyectos que desarrollan y que los gobiernos locales solo hacen el respectivo acompañamiento.

Así que bien hecho por la ministra Tábora, al dar una buena lección de que ostentar un cargo público no es contar con el derecho de llevarse a sus “amigos” de encuentro, solo por el prurito malestar de cuando cosas no salen como las hemos planificado.

1 comentario

  1. Es triste, ver como en tu redacción destilas tu baba sarapastroza hacía el amo de la prensa tarifada,pensé que harías de este espacio periodismo de verdad, del bueno del objetivo del imparcial, pero veo que lo único que saben hacer es relaciones protocolarias de gobierno.

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