«La pandemia no ha terminado»: CDC en EEUU alienta el uso de mascarilla para frenar contagios

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Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de EE.UU. alentaron este viernes a usar cobertor facial en público, lavarse las manos y mantener la distancia social, al recordar que la pandemia «no ha terminado», y que en las próximas semanas las muertes por coronavirus podrían aumentar a «entre 124.000 y 140.000».

«Es importante que recordemos que esta situación no tiene precedentes y que la pandemia no ha terminado», declaró a la prensa el director de los CDC, Robert Redfield.

Este viernes, esa entidad dio a conocer nuevas orientaciones ante la reapertura de actividades en restaurantes, gimnasios y otros negocios, así como para la celebración de reuniones, para quienes viajen a otras zonas o decidan alojarse en hoteles.

Además, los CDC actualizaron el pronóstico de muertes que puede llegar a causar el coronavirus, que estimaron ahora estaría «entre 124.000 y 140.000» para el 4 de julio.

El funcionario consideró “extremadamente importante” que se cumplan las recomendaciones de lavarse las manos y cubrirse el rostro, aunque admitió que las personas «están ansiosas por volver a las actividades y forma de vida normal».

Sobre el cobertor facial, el subdirector de enfermedades infecciosas de los CDC, Jay Butler, apuntó que su uso no es una norma u orden, pero sí «recomendaciones o incluso sugerencias» para tener reuniones lo más seguras posibles.

El diario The Washington Post indicó que Butler eludió responder si esta recomendación se aplica a las manifestaciones políticas, especialmente después de que el país viviera en las últimas semanas protestas a raíz de la muerte del ciudadano George Floyd, en muchas de las cuales los asistentes no se cubrían el rostro.

Pese al avance del coronavirus, también el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció esta semana que reanudará su campaña y próximamente celebrará mítines electorales en los estados clave de Florida, Arizona y Carolina del Norte, además de Oklahoma, que es un bastión republicano.

Butler detalló que las comunidades «están experimentando diferentes niveles de transmisión» de la enfermedad, debido a que los esfuerzos de mitigación se han flexibilizado gradualmente a medida que se dan la reapertura.

«Si los casos comienzan a aumentar nuevamente, particularmente si aumentan drásticaente, es importante reconocer que se necesitarán más esfuerzos de mitigación, como lo que se implementó en marzo», sostuvo, aunque admitió que esa decisión corresponde a las autoridades locales.

Según el recuento de la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia, acumulaba este viernes más de dos millones de casos confirmados y 114.195 fallecidos a causa del COVID-19.

Fuente EFE.

 

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