La pandemia del Covid ha generado una epidemia: La de violencia doméstica

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Según criterio de la Organización Mundial de la Salud; Violencia es el uso intencional de la fuerza física y que puede darse así mismo, hacia otra persona, o un grupo, a una comunidad y que como consecuencia va a tener traumatismo, daño sicológico, problemas de desarrollo o de muerte.

Así esboza el doctor en sicología, Héctor Reina, el problema de violencia doméstica, como un efecto colateral del confinamiento por la emergencia sanitaria se ha desatado en Honduras.

“Violencia hay de diferentes tipos: laboral, docente, comunitaria, institucional, violencia intrafamiliar; es sobre este último que vamos a hacer referencia, la cual es considerada como tal cuando se ha vuelto habitual, consuetudinaria en el seno de la familia”, indicó el doctor Reina.

Detalló que el concepto de violencia doméstica comprende a lo relacionada a la violencia física, sexual, sicológica que llega a poner en peligro la seguridad o el bienestar de una persona o el grupo de una familia.

“Si hacemos una analogía entre el Covid y la violencia intrafamiliar, con datos definidos por La Organización Mundial de la Salud, podemos ver que tanto en una como en la otra existen diferentes tipos, sin embargo ambos atacan causando daño, son silenciosas, estigmatizan, se ocultan, no buscan ayuda, se cierran las puertas y por último te matan”.

Remarcó que así actúa el Covid y así lo mismo lo hace la violencia intrafamiliar. Dijo que el cierre de puertas con respecto al Covid, se representa en el confinamiento que las autoridades imponen al individuo para convivir en un espacio reducido con varias personas.

“En esta convivencia aparecen ciertas angustias, aparece el estrés y algunos detonantes que van a llevarnos a la violencia; primero sicológica, después física, luego patrimonial-económica, en fin, de todos los tipos de violencia intrafamiliar”, apunto Reina.

Agregó que en mayo recién pasado habían 2,500 casos de Covid, para ese entonces ya se habían registrado 32,000 casos de violencia en Honduras. “A la Fecha, el 9-1-1 reportó 68,400 lo que lo pone en una relación de uno a uno con los casos de Covid, o más si tomamos en cuentos que los casos de violencia doméstica no son reportados día a día, ni hay cadena nacional para anunciarlos”, comentó.

Recordó que el 16 de abril hubo necesidad de abrir los Juzgados de Paz a nivel nacional para poder atender los casos de violencia intrafamiliar.

Otra peculiaridad, es que la violencia doméstica no es un problema exclusivo de las familias de escasos ingresos económicos; esta es una situación que también se da en gente con poder económico, político, incluso religioso. “Pero lo mantienen oculto porque la víctima es re-victimizada con la estigmatización”, expresó el profesional de la sociología.

Agregó que el virus del Covid tiene la capacidad inesperada de alterar el contexto social, como también el patrón conductual y el bienestar sicológico de la población.

“Durante semanas pasadas las líneas de auxilio atendían llamadas de personas que tenían pensamientos suicidas, tiempo más adelante pasó al miedo, seguidamente estas llamadas por sensación las realizaban hombres. Del miedo salta al sueño, con problemas de alteración en el sueño, aunque más en niños y jóvenes”, aclaró Reina.

“Luego aparecen alteración de conducta por relaciones sexuales, deseos de ver el mar”, lo cual tiene sentido, pues el rumor de las olas es un elemento relajante, pacificador”.

Refirió que en la violencia intrafamiliar además del agresor y la víctima hay observadores, los que en determinado momento también van a actuar igual, si una vez superado el problema en la familia no reciben sesiones de terapia sicológica.

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