La historia de la artista sampedrana que perseveró y Dios le concedió el doble

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 Cynthia Idalma Ramírez es sampedrana, es pintora de profesión tiene 34 años y su relato es la confirmación, de que Dios reconoce el valor de las personas que perseveran, que son pacientes, aunque tampoco se sientan a esperar y van en busca de las oportunidades;  Cynthia nos enseña que la perseverancia tiene su recompensa.

Cynthia Idalma Ramírez artista sampedrana terminando una de sus piezas.

Ella empezó a dibujar a los 7 años, en sus cuadernos de tareas se podía encontrar ilustraciones de La Chilindrina, El Chapulín Colorado y Kiko, animales como perros sacados de revistas y figuras de niños. Es una autodidacta, a esa joven edad, ella hacia esos mismos dibujos una y otra vez de forma repetitiva, a esa edad estudiaba sus errores y los corregía volviéndolos a hacer en la siguiente hoja de sus cuadernos de primaria.De orígenes humildes, Cynthia vivió junto a sus padres y sus hermanos momentos difíciles, donde algunos días eran de incertidumbre de no saber si podrían cenar al final de la jornada.

Corría el año 2004, Cynthia estaba muy cerca de cumplir sus 20 años, ya ella había mejorado muchísimo con la figura humana; Ricardo Maduro era el presidente de la nación en esa época, y de ese gobierno, lo que esta artista más agradece es la primera dama que tuvo Honduras, la española Aguas Ocaña.

Foto de archivo, la ex primera dama, Aguas Santa Ocaña y ex presidente Ricardo Maduro.

En palabras de la propia Cynthia Idalma Ramírez, la elegante primera dama de ese entonces se convirtió en su aspiración, en su modelo a dibujar: “Era tan bella que se volvió parte de mi inspiración y un pretexto para mejorar el dibujo. Las hermanas de la caridad de Santa Ana me obsequiaron una revista Estilo dedicada a Aguas Ocaña de Maduro.Fue allí cuando decidí cambiar de dibujo en lápiz grafito a dibujo a colores”, comentó.

Imagen obtenida de Internet, de la portada de la Revista Estilo del año 2012.

Fue una vecina, quien vio sus dibujos y la animo a enviárselos hasta el despacho de la primera dama: “Me enteré de que existía un despacho en el centro de San Pedro Sula y fue cuando decidí buscar las oficinas. Fue una semana entera caminando en el centro, hasta que un día acompañada de una de mis hermanas pudimos llegar con el lugar. Entregué a la recepcionista una carta con un retrato tamaño carta de ella. Pero al no tener respuesta, volví una y otra vez”, pero ese año no hubo respuesta.

Un día de suerte

Era el año 2005, el sueño de esta joven era poder estudiar en la escuela Nacional de Bellas Artes en Tegucigalpa.

Después de tanto tiempo buscando a la primera dama, se enteró que Aguas Ocaña estaría entregando unas donaciones en la 105 brigada entonces fue un amigo de la familia que le aconsejo que fuera a ese acto y que le preparará alguno de sus dibujos, acompañado de una carta y que se animará a pedirle una beca de estudio.

Cynthia lo hizo así: “Fue un momento memorable, ella sabía quién era yo. Yo esta impactada, ella sabía mi nombre, me dijo que todos los retratos los había enmarcado y estaban en su oficina”, relata con emoción.

Cynthia Idalma Ramírez junto a Aguas Ocaña en Sevilla, España

Paso mucho tiempo después de ese encuentro. El Gobierno de Maduro estaba por terminar transcurría el año 2006, Cynthia empezaba a aceptar que el tema de las becas se había olvidado.

Y un día corriente, una vecina llegó a la casa porqué alguien de Tegucigalpa estaba al teléfono y quería hablar con Cynthia, en su casa no tenían teléfono, y resultó que eran las personas a cargo de las becas, y su sorpresa; las becas no eran para estudiar en Tegucigalpa, eran para estudiar en Sevilla en el pueblo natal de Aguas Ocaña en España.

Antepenúltimo grupo de jóvenes hondureños becados para estudiar en Sevilla, España por la ex primera dama Aguas Ocaña Navarro.

El grupo de Cynthia fue el antepenúltimo de 10 hondureños becados por Aguas Ocañas y que viajaron el 20 de enero del 2006 para estudiar en Sevilla, “ella nos dio todo lo que necesitamos en Sevilla, España” agregó la joven sampedrana.

Aguas Ocaña cambio la vida de muchos jóvenes hondureños, incluida Cynthia, “al llegar de regreso a Honduras, el padre Matías de la parroquia de San Manuel, Cortés, me contactó y me encomendó pintar 8 murales en la iglesia. Esa oportunidad también me dio las posibilidades para poder iniciar mi carrera universitaria, los diplomas que traía conmigo me dieron la oportunidad de laborar ese mismo año en un centro educativo dando clases de arte” compartió la artista.

En la actualidad, Cynthia Idalma Ramírez apoya a Eric Zerón en Azacualpa y crearon una escuelita de Arte, para vincular a los niños con el dibujo y las artes plásticas. 
Cynthia Idalma Ramírez desarrollando un mural.
Mural pintado por Cynthia Idalma Ramírez, artista sampedrana.

Ahora Cynthia es miembro del grupo de colectivo de pintores de San Pedro Sula, transfiere sus conocimientos a sus alumnos y participa de muralismo colectivo y exhibiciones al aire libre.

 

Redacción Noticias 24/7

 

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