La construcción de las represas para proteger al Valle de Sula: Una serie de episodios sin fin

Tras el paso de Eta y Iota, se instalaron mesas de trabajo donde se abordaron específicamente el tema de la construcción de las represas El Tablón, Jicatuyo y Llanitos, como obras de mitigación contra inundaciones en el Valle de Sula.

De nuevo, escurridas las aguas de la última inundación en los campos agrícolas y comunidades del Valle de Sula, el tema de la construcción de las ‘veteranas’ represas pasa a la polvorienta gaveta del olvido, hasta que una nueva desgracia climática, por no decir indecisión administrativa, la traiga de nuevo a colación.

Recordamos que de los estragos causados por las tormentas tropicales Eta e Iota, el Gobierno Central de Honduras, prometió la construcción de represas para evitar nuevos desastres como los que como los sufridos en el Valle de Sula. Sin embargo, ahora es que las autoridades aseguran que no se construirán las tan llevadas y traídas represas.

La noticia la dio el ministro de la presidencia, Ebal Díaz, quien expresó que «no hay presupuesto en este Gobierno para la construcción de cuatro represas, solo hay para estudios», olvidando el funcionario que de estudios estas comunidades ya están graduadas, incluso se han gastado ya muchos millones de dólares o lempiras en ellos.

Además, dijo que las represas se construyen en tres o cinco años. De la misma forma, argumentó que ya no es un tema del Gobierno de Juan Orlando Hernández, sin embargo, agregó que «tenemos la obligación como ciudadanos de abordarlo», aunque en realidad no nos explicamos para qué.

Además, Díaz reveló que «en ese tema de las represas no hemos avanzado, porque hay una serie de intereses. Unos lo ven con empuje de generación de energía y no han dejado avanzar», lo cual es cierto.

Porque ese ha sido uno de los graves problemas en Honduras, en donde grupos de poder económico no dejan hacer si no ven algún beneficio propio en lo que se proyecta hacer, incluso dando la apariencia que desean lo mejor para el país.

La historia reciente de honduras registra que han preferido que se echen a perder productivas empresas estatales como Hondutel y el Ferrocarril Nacional, solo para mencionar un par de ejemplos, al no ver posibilidades de resultar favorecidos con el ‘tamal’.  Así es Honduras.

Quizá alguien podría considerar conveniente emprender con hidroaviones, aunque solo sea por una época del año, porque las inundaciones continuarán siendo un ‘negocio’ seguro.

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