La caída mundial de las redes sociales y la frustración de no poder comunicarse, ¿Qué dice la neurosicología?

La profesional en esa rama  científica, la doctora Keili Rodríguez, nos dice que este aparte de la sicología, se encarga de trabajar en alteraciones neurológicas del cerebro que producen cambios conductuales, emocionales y cognitivos.

Partiendo de allí se puede explicar el por qué en la sociedad moderna, altamente dependiente del internet y sus variantes pudo haber llegado a afectar la caída mundial de las principales redes sociales, no solo las acciones directas en si delos individuos, sino que también su comportamiento sicológico.

“En términos generales todos estábamos en un grado de frustración y aunque por razones diferentes, porque no nos permitía comunicarnos independientemente de cuál era el objetivo en esa necesidad de comunicación”, dice la doctora Rodríguez.

“Así que ya venimos con predisposición a que ciertas situaciones nos generan más estrés, ansiedad y perdemos fácilmente el control por todo el entorno que tenemos, esto es solo una suma más; por ejemplo, las personas que hacen todos sus negocios, todas sus transacciones vía estas redes sociales y eso les generó mucha frustración”.

Como sociedad, es de lamentar que la modernidad haya conducido a la humanidad a ser totalmente dependiente de las redes sociales, porque como vemos, no solo se utilizan para el chismorreo, o el dar a conocer cosas sin sentido; pues resultan vitales para acciones empresariales, de Estado, institucionales, etc.

“Lastimosamente sí, porque tenemos aproximadamente un poco más de 10 años que esto ha venido a revolucionar nuestra forma de vida, a tal grado que resulta extraño ahora tomar el celular para realizar una llamada típica de ‘marco el número y llamo’. Así que sí somos dependientes y lo hemos involucrado en todos los aspectos de nuestra vida y ahora nos dimos cuenta que ha invadido totalmente nuestras vidas y eso es algo que también nos debe hacer reflexionar”.

Eso pensando en nuestros niños y adolescentes que pasan mucho tiempo enredados en las redes sociales, a menudo sin ningún control de los padres y cabo de un tiempo va a pasar factura, tanto al individuo, a la familia y a la sociedad.

Con una dependencia tan enorme, lo más que se pudiera imaginar uno es que alguna madre, algún padre haya acudido a profesionales de la sociología para buscar ayuda ante determinada situación conflictiva con su hijo, producto de esta caída de las redes, sin embargo, la sorpresa es todavía mayor.

“Sí existió y pensemos en los jóvenes del 2020 hacia acá, que hemos estado tan expuestos a consumir redes sociales por las situaciones especiales los jóvenes están muy dependientes y justo los jóvenes que viven solos ya tiene alguna predisposición, alguna dificultad emocional; ahora la presión de ‘bueno por qué mis amigos no me contestan’, ‘por qué no me puedo comunicar con nadie”.

“Esa frustración generó ese impacto y esa es una alarma. La cantidad de memes en las mismas redes sociales son un indicativo de ello y nos debe hacer meditar, nuestros niños y adolescentes pasan demasiado tiempo consumiendo esto, incluso están perdiendo la capacidad para comunicarse verbalmente como individuos”.

Sociológicamente, el internet es considerado como un peligro para la misma sociedad, porque se ha dicho, nos conecta con los de afuera, pero nos desconecta con os de la casa y esto eso que estamos viendo, refirió la doctora Rodríguez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 − cuatro =