Keyla Martínez: “Edgar escúcheme a mí, no los escuche a ellos” LA VOZ QUE CLAMA JUSTICIA DESDE EL MÁS ALLÁ

RECORTE 2 ESCÚCHEME rejas


Esta es la expresión que se escucha que la extinta Keyla le dice al doctor Edgar Velásquez Orellana, cuando recién habían sido detenidos por los policías de la ciudad de La Esperanza.

Esa expresión adquiere especial connotación para la apoderada legal de la familia Martínez, la abogada penalista de amplia experiencia, Irma Yamileth López, ahora que se conoce la versión brindada por el doctor Edgar. En especial porque no la comparte, mas bien la considera acomodada a la versión de la policía, que argumenta que Keyla se suicidó.

Y como la abogada, considera que la versión del doctor es acomodada a la pretensión de la policía, por eso rescata esa frase de Keyla vertida al que entonces consideraba como su amigo. “Edgar escúcheme a mí, no los escuche a ellos”.

Para la abogada Irma, ese es un grito del cuerpo de Keyla, que como dicen los médicos forenses, los cuerpos hablan. Esto porque las autopsias son reveladoras hasta de los más mínimos detalles. Tal como hace pocos días el también abogado Hugo Maldonado recordara el caso de la estudiante Ricci Mabel, un asesinato ocurrido en la década de los 80’s en un batallón, que por un bello púbico se logró constatar la identidad de sus asesinos. Igual ahora el cuerpo de Keyla revelará como sucedió su muerte, asegura la profesional del derecho.

“Y el cuerpo de Keyla está hablando ‘fui estrangulada, fui golpeada, torturada, me quitaron la vida. Doctor Edgar, escúcheme a mí’, Keyla le decía ‘Edgar, escúcheme a mí’; y fíjese que las cosas no suceden por casualidad, ese video tuvo que haber sido grabado por un policía, porque se ve que la cámara la tiene en la cara el doctor y qué persona pudo haber estado tan cerca sino el policía que tomó el video”, deduce la abogada Irma.

“El cuerpo de Keyla es la mejor prueba científica; y ese cadáver dice hoy ‘ESCÚCHEME A MI’. Edgar escúcheme a mí, esa frase que momentos antes de morir Keyla le dijo al doctor EDGAR, ESCÚCHEME A MÍ, analicémoslo pueblo hondureño, no fue en vano esa frase, EDGAR ESCÚCHEME A MÍ, por qué quedó grabada esa voz dulce, tranquila que nos da paz”.

Para la abogada Irma no hay duda que Dios permitió que quedara grabada, porque sabía lo que iba a suceder. “Y por eso es que esa voz dulce de una mujer que está en sus cinco sentidos le dice que no escuche a los policías, así es, en otras palabras, le está diciendo NO ESCUCHE A LOS POLICÍAS, EDGAR ESCÚCHEME A MÍ”.

“’Mi cuerpo le está diciendo que yo fui torturada, que yo fui asesinada, que me estrangularon; escúcheme a mí, no escuche a los policías, no repita, no se enfurezca, escúcheme a mí, EDGAR ESCÚCHEME A MÍ’, el cuerpo de Keyla habla, reiteró la abogada, quien terminó dando estas declaraciones sollozando, porque fácilmente percibió el dolor y el terror sufrido por Keyla, a quien conoció desde siempre porque es amiga de la familia desde hace mucho tiempo.

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