Joven sampedrano de 20 años, se gana la vida haciendo retratos y emprende con su propia escuela

2015A595-CFA4-4021-9B99-B1A9953CA041


Desde los 17  años Carlos Luis Hernández Bohórquez conocido como Carlos Sliker empezó a dibujar retratos de manera profesional a punta de grafito,  comenzó haciendo dibujos de animales desde que era un niño,  en su adolescencia ya dibujaba los rostros de celebridades  y subía esos dibujos a internet. A los 19 años  ya se dedicaba a hacer retratos por encargo, pedidos que le llegaban a través de las redes sociales, y fue así como a los 21 años decidió poner su propia escuela de arte,  un joven con un gran don artístico.  Conozcamos la historia de Carlos Sliker un sampedrano nativo hasta los huesos. 
A la temprana edad de 22 años,  Carlos Sliker asegura se encuentra en la cúspide de su carrera como artista, teniendo la capacidad de manejar todos los tipos de técnicas y estilos, aunque acepta, que todavía tiene muchas cosas que aprender, así como montañas por conquistar. Se anima a poder emprender, a partir de sentirse seguro de que sus retratos pueden ser pagados y al ver la satisfacción de las personas con su trabajo, generando una entrada económica extra, adquiriendo en el camino más practica, y es así, como  se va abriendo un espacio en el mercado del arte, llevándolo a emprender su propia escuela de artes llamada “ Valle de Sula” donde ya comparte ese talento y sus técnicas con más jóvenes con muchas  ganas de aprender y ser artistas.
Carlos Silker nos cuenta que a su corta edad, ya ha atravesado un camino bastante difícil:  ''Ha sido muy difícil empezando por lo económico ya que los materiales son bastantes caros y hay personas que lo ven de menos o no le ponen importancia al arte, es un público muy divido porque mientras algunos admiran y compran lo que hago, demeritan el potencial del arte para transformar una sociedad.''
Este sampedrano tiene varios modelos a seguir, entre ellos encontramos al pintor Israelí  Liran Vardiel y en su vida personal la inspiración por ser mejor, llega de sus padres, pero este joven sueña en grande: ''Aspiro a convertir mi escuela de artes en una de las mejores escuelas en Honduras formando futuros artistas con disciplina, profesionalismo y amor. Y en lo personal quiero formarme de un nombre en Honduras y poder llevar mis cuadros fuera del país, y representarlo con orgullo.''
Y su mayor logro es ver la satisfacción de las personas cuando les entrega un trabajo terminado, normal como cualquier apasionado por lo que hace,  un camino que lo ha llevado a ganar algunos concursos regionales y a  conocer personas increíbles.
Y para terminar Carlos Sliker deja un mensaje a otros jóvenes interesados en emprender en el arte:  ''A todos los artistas jóvenes que vienen surgiendo, yo los invito a que luchen por sus sueños, porque los sueños si se cumplen, que siempre estén en práctica y aprendiendo, que busquen darse conocer, hoy en día los recursos que nos ofrecen la tecnología son un gran apoyo, y tener siempre presente a donde queremos llegar y quien queremos ser.''
Redacción Noticias 24/7

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.