Irán inicia la investigación en el accidente del avión ucraniano y comienza con las cajas negras

Las cajas obtenidas de la escena del avión siniestrado, imagen cortesía de Reuters.

La República Islámica pidió tiempo para analizar las cajas negras y revelar la verdad frente a las denuncias de que el avión habría sido derribado por uno de sus misiles. Para disipar esas dudas, varias naciones le han solicitado «transparencia», mientras que la OTAN indicó que no tiene razón para no creer en los informes de sus aliados.

A las acusaciones de Estados Unidos, Canadá y otros países, Irán volvió a responder «no». Este viernes 10 de enero, el jefe de la Organización de la Aviación Civil del país, Alí Abedzadeh, reiteró la negativa de que el avión siniestrado, en el que murieron 176 personas, hubiera sido derribado por un misil antiaéreo propio. Por lo que solicitó esperar los resultados del análisis de las cajas negras, antes de seguir con las conjeturas.

“Cualquier comentario o informe sobre qué ocurrió antes de analizar las cajas negras no es válido, pero puedo decirles que (el avión) no fue alcanzado por un misil”, enfatizó Abedzadeh, quien sí explicó que en dicho Boeing 737 de la aerolínea Ukrainian International Airlines (UIA) “hubo fuego durante más de un minuto mientras estaba volando” y que, ante esa situación, si uno ve el lugar del accidente, “muestra que el piloto intentó regresar (al aeropuerto Imán Jomeini)”.

El tablero diplomático está así: la República Islámica defiende que la causa de lo ocurrido no está bajo su responsabilidad; mientras que varios países, sobre todo Estados Unidos y Canadá, no solo sostienen que el avión fue derribado por “un misil tierra-aire iraní”, sino que dicen tener “pruebas” e “informaciones” sobre ello. En el caso del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, este jueves 9 de enero aseguró contar con “evidencias” provenientes de “inteligencia de múltiples fuentes», incluyendo sus aliados y su propia inteligencia. Todo con un matiz compartido: “Pudo haber sido sin intención” o, como tildó el presidente estadounidense, Donald Trump, “alguien pudo haber cometido un error”, cuando horas antes Irán había disparado misiles contra bases militares estadounidenses.

En medio, Ucrania fue más prudente al hablar este viernes. El presidente Vladímir Zelenski afirmó que existe la posibilidad, no descartada, de que un misil de Teherán haya abatido el avión. No obstante, esta “hipótesis (…) a día de hoy no está confirmada”.

Declaraciones desde Bruselas y Rusia, pasando por ‘The New York Times’

Una balanza que podría cambiar según los “importantes datos” que Washington habría dado a Zelenski. Así lo informó el Gobierno ucraniano, que también se citó con representantes estadounidenses para tratar dichos datos, “que serán procesados por expertos”, de acuerdo con el ministro de Asuntos Exteriores, Vladym Prystaiko. Del propio Secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, Ucrania además recibió una “sincera condolencia por las vidas perdidas en el trágico accidente”.

“Nuestro objetivo es establecer la verdad. Consideramos que es un deber de toda la comunidad internacional ante las familias de los fallecidos y la memoria de las víctimas. El valor de la vida humana está por encima de cualquier consideración política”, sentenció el presidente ucraniano.

Stef Blok, ministro de Exteriores de Países Bajos, aseguró “que es muy probable que Irán haya disparado al avión de Ucrania”. Una declaración que lanzó desde Bruselas, donde el resto de ministros europeos se encontraron en una reunión extraordinaria sobre Medio Oriente y, en concreto, sobre el devenir de la relación entre EE. UU. e Irán, tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani por parte del primero.

Una denuncia que ha llevado a la aerolínea alemana Lufthansa a cancelar todos sus vuelos desde y hacia Teherán, como mínimo hasta el próximo 20 de enero, como una “medida de precaución” hasta decidir si los reanudan o se esclarece la seguridad. Acción a la que se ha sumado la Agencia de Transporte de Suecia, argumentando que “la razón es la incertidumbre en torno al accidente y la seguridad de la aviación civil”.

En el lado opuesto, Rusia reaccionó afirmando que, actualmente, no ve motivos para culpar del accidente a la República Islámica y que, en palabras del viceministro Sergei Ryabkov, sería preferible que los altos funcionarios del mundo se abstuvieran de hablar públicamente hasta que se conozcan más detalles.

Y es que, hoy por hoy, la única presunta “prueba” publicada, es la del diario estadounidense The New York Times, que ha presentado un vídeo “verificado” que a su parecer mostraría un misil iraní golpeando un avión sobre Parand, cerca del aeropuerto de Teherán, donde el 8 de enero se estrelló ese Boeing 737. Por ahora, solo coincide con Irán en la idea de que el piloto pudo haber intentado regresar.

Información cortesía de France 24.

 

 


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