Iota y Eta dejaron por lejos en cantidad de agua al Mitch triplicando su volumen

Captura 2invitados

Así, lo confirmó el ingeniero Juan José Alvarado jefe de Planificación y Gestión de la Comisión Ejecutiva para el Control de Inundaciones en el Valle de Sula (CECIVS).

Conceptos que fueron reafirmados por el ministro de Gobernación, Leonel Ayala, en entrevista que brindaron al periodista Carlos Martínez, del programa En La Mira, que se transmite por Canal6.

En lo que respecta a la cuenca hidrológica del río Chamelecón, su capacidad hidráulica de transporte de agua es de 1,900 metros cúbicos por segundo (m3/seg). “Que se dividen en la capacidad hidráulica del mismo río Chamelecón que transporta 900 m3/seg, y los dos canales de alivio, que son los aliviaderos primarios que se activan cuando el Chamelecón sobrepasa su volumen máximo, es el canal Maya, con una capacidad hidráulica de 750 m3/seg y el canal Chotepe con otra capacidad hidráulica de 250 m3/seg. Esto nos da un total de 1900 m3/seg”, expresó el ingeniero Alvarado.

Con estos datos hizo una comparativa de tres eventos importantes, el Mitch, Eta e Iota. “Las descargas que se produjeron en el sistema hidráulico producto de la precipitación que dejan los fenómenos naturales; el huracán Mitch dejó un volumen de 4,700 m3/seg, superando 2.47 veces la capacidad del sistema. El huracán Eta descargó 2,636 m3/seg. Esto nos da una razón de 3.28 más de la capacidad hidráulica. Y si nos vamos a la razón del evento Iota arrojó una cantidad de agua de 5,803 m3/seg, Es decir, 3.03 veces más que la capacidad del cause del Chamelecón”, explicó.

Para agregar. “Entonces en una matemática simple el sistema hidráulico colapsó, no tenían los ríos  forma de sacar todo ese volumen de agua; y si sumamos a esto el efecto del mar producto del oleaje que hace una barrera para descargar, hay un contra reflujo y eso desplaya el agua, creando así más áreas inundadas”, expreso el ejecutivo de la CECIVS.

Afirmó que con estos volúmenes de agua ni siquiera habiendo hecho un dragado a lo largo de los ríos Ulúa y Chamelecón se hubiera podido evitar esta catástrofe.

“Por otro lado con respecto al río Ulúa refirió que su capacidad de transportar agua es de 4,000 m3/seg. Aquí refirió que el evento Mitch tuvo una descarga de 11,000 m3/seg en esta cuenca, lo que representa 2.75 veces de su capacidad, en comparación el evento Eta vertió 11,226 m3/seg, es decir 2.81 veces su capacidad, mientras que Iota vertió 11,156 m3/seg, es decir2.76 veces su capacidad”.

Así explicó por qué colapsaron ambas cuencas. “O sea son eventos que superan la ingeniería que tienen y la capacidad para poder evacuar toda esa agua en el Valle de Sula”, reafirmó.

También refirió a una de las causas del por qué los bordos se debilitan, aquí culpó en gran medida a los agricultores y ganaderos con propiedades colindantes a los bordos al indicar que la fuerza del agua termina por romper al bordo en su parte más frágil.

“Según registra la experiencia que tenemos, estas estructuras son flageladas en la mayoría de veces, en puntos en donde la acción del ser humano ha degrado estos bordos, o sea, hemos tenido muchos conflictos con los mismos asentamientos humanos, con las cooperativas y empresarios dedicados a la siembra de palma africana y otros cultivos, se meten en el área de servidumbre no edificandi de los bordos y con eso ellos mismos debilitan la estructura”.

Reconoció que les ha resultado difícil poder hacer comprender eso, además que les resulta imposible poder tener el control de toda la longitud de un bordo y evitar que esto suceda, porque obedece a un problema cultural.

Como solución señaló que están realizando un trabajo de mapeo por geo referenciación de todas las zonas frágiles que fueron dañadas y documentar las fallas.

De su parte el ministro de Gobernación, Leonel Ayala, afirmó que aunque los bordos no hubieran fallado y hubieran tenido tres metros más de altura de la que tienen siempre se hubieran dado inundaciones, pues la cantidad de agua que trajeron cada uno de los huracanes fue descomunal.

“En todos los países que hay este tipo de fenómenos, en Nueva Orleans los hemos visto, en Houston los hemos visto, en Puerto Rico se ha visto las estructuras no soportan y aún de concreto pueden fallar”.

Incluso se atrevió a exponerlos en términos físicos. “Entonces esa fuerza cambia las condiciones y cuando rebalsa y pasa por encima el agua, esa misma cantidad de agua que va con presión empieza a socavar el otro lado del bordo, de tal forma que esa socavación es otra fuerza que le entra al mismo bordo y de alguna manera falla, o sea hay razonas de estática o de dinámica, o de física que son los que pueden generar estos criterios para manejar estos conceptos”, explicó el funcionario de forma diáfana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

18 − cinco =