Videos: ¡Hoy sí papa! Los machos cabríos del Congreso Nacional se fueron a los golpes

Es difícil decirle quién empezó, porque incluso en el argumento del porqué de la situación hay argumentos de cada sector, así que solo queda ver los ‘toros desde la barrera’.

Este miércoles se abrió Sesión Legislativa, solo para atender la aprobación del contrato con la empresa Oracle, que venderá el programa informático para elaborar la nueva tarjeta de identidad. Sin embargo desde el inicio se preveía que habría problemas, ya que Libre se opone a avanzar en el tema del RNP antes que la Junta Interventora sea sustituida por una directiva instalada en debida forma.

Además, un sector del Partido Liberal  y el Pinu guardaban oposición a la aprobación del contrato del RNP con Oracle, por considerar que no debe hacerse un contrato de forma directa, por lo tanto es ilegal.

El diputado Jari Dixon celebrando de forma anticipada la pascua con cohetillos dentro del hemiciclo, siendo perseguido por la diputada Walesca Zelaya.

Pero al final, la agenda también contempló la aprobación de un préstamo para invertirlo en la construcción del aeropuerto de Palmerola, al que también se opusieron, debido a que si esa nueva terminal ya fue entregada a una empresa, deben ser esos inversionistas y no el Estado quien tenga que ‘meterle’ dinero para la construcción.

Y para rematar todo esto. De nuevo no hubo sistema de audio normal, tampoco instalaron las respectivas tarjetas para la comprobación del quorum y realizar las votaciones, a la vez, los diputados no conocieron de antemano el contrato para el préstamo de Palmerola. Como vemos la ‘pócima’ estaba lista con todos los ingredientes para que en el Congreso hubiera de todo y así sucedió.

Comenzaron los silbatos, pitoretas, gritos, petardos, insultos, para culminar con el ‘plato fuerte’ , trompadas a lo ‘loco’, a diestra y siniestra; todo un pandemonio es el que se armó en el hemiciclo. Pero aunque no lo crea, la ‘sesión legislativa’ no se detuvo, nada era audible pero la ‘discusión’ de los artículos continuó; sinpoderse esucchar lo que se decía por los parlantes, pero continuó.

Era como una necesidad imperante de aprobar quién sabe qué, a costa de lo que fuera y así sucedió. Al final la cara del Legislativo ante la población quedó totalmente manchada de lodo y otras inmundicias, que no será con agua que se podrá lavar.

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