Horror en Siria, ONU condena silencio internacional

La guerra de Siria es una serie de instantáneas horrendas. En la última, Amjad Abdulá, un padre, se lleva las manos a la cabeza, fuera de sí, al ver cómo una bomba ha partido en dos el salón de su piso y toda su vida. Asmaa Naqouh, su mujer, ha muerto en al acto. A pocos metros, una de sus hijas, Riham (cinco años), sostiene por la camiseta a Tuqa, su hermana pequeña, de solo tres. Ambas no se deslizan hasta precipitarse a la calle porque un pedazo del techo ha aprisionado el cuerpo de Riham, que muere pocas horas después. Fatal desenlace que se repitió, más tarde, con la más pequeña.

Ocurrió esta semana en Ariha, en la provincia noroccidental de Idlib. Una zona que, desde principios de esta semana, está siendo pasto de los bombardeos aéreos de las fuerzas gubernamentales. «El padre ha perdido el habla. Sólo solloza», explica a Diario EL MUNDO Bashar Sheij, el autor del vídeo que muestra aquel horror. Según dice, la familia Abdulá se había mudado a Ariha por culpa de la guerra. «Son originarios de Yabal Zawiya, a las afueras de Idlib, de donde se fueron huyendo de los bombardeos».

LA ONU CONDENA EL SILENCIO INTERNACIONAL

Más de cien personas, entre ellas 26 niños han muerto en los últimos días en Idlib y alrededores, bajo bombardeos oficialistas que, según denuncian testigos, castigan a la población civil para ponerla en contra de los milicianos, dominados por fuerzas extremistas religiosas. Esta ofensiva, que sigue a la campaña iniciada el pasado abril para acabar con la oposición armada, es la respuesta a un intento reciente, por parte de los alzados, de penetrar en la provincia costera de Lataquía con ataques que también se cobraron vidas inocentes. La ONU condena el silencio internacional y la «aparente indiferencia internacional», en palabras de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

Bachelet recordaba hoy que desde 2011 han muerto «cientos de niños, mujeres y hombres, tantos que no es posible dar una estimación creíble de la cantidad», y que la respuesta «parece ser un encogimiento de hombros colectivo». «Es un fracaso del liderazgo por parte de las naciones más poderosas del mundo, lo que resulta en una tragedia enorme», afirmó Bachelet.

Esta semana comenzó con bombardeos aéreos sobre un mercado y un área residencial de la localidad de Marat al Numan, que acabaron con al menos 50 civiles muertos y docenas de heridos. Otras poblaciones cercanas, como Ariha, Kafr Zita y Jan Sheijun también sufrieron el embate de los aviones sirios y rusos. Sólo el lunes murieron ocho niños. Save the Children ha alertado de que en las últimas cuatro semanas han muerto en Siria más niños (33) que en todo el año 2018 (31).

Información cortesía del Periódico El Mundo.


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