Honduras  ejemplo de cómo la justicia se vuelve despótica

sauceda mascarilla

Es el reciente caso ocurrido al ex comisionado de policía Leonel Sauceda, a quien la Corte Suprema de Justicia decidió dejar en libertad porque el ente acusador, Ministerio Público, no contó con las pruebas para sustentar la acusación de corrupción que le incoó.

Pero es una libertad, preciada, sí; pero que tardó y destruyó dos años de la vida de este profesional de la Policía Nacional, sale libre, pero con su honor destruido y sus bienes confiscados, sin que la justicia hondureña tenga la capacidad de devolvérselos en el acto y posiblemente nunca pueda resarcir esos daños.

El apoderado legal del comisionado Sauceda, el abogado Marlon Duarte, refuta opiniones del fiscal que llevó la acusación en donde mostró su descontento por la decisión judicial.

“Después que terminó el juicio, en declaraciones vertidas por el fiscal a mí me da pesar sinceramente que el fiscal actúe de esta manera, porque el habla que ‘cómo es posible que un tribunal diga’, según él, ‘que estos bienes no son justificados’”.

“El asunto es el siguiente, nosotros presentamos toda la documentación encaminada a la justificación, aún y cuando, no es obligación, porque quien tenía que probar un delito precedente de que todo el dinero, o que toda la capacidad económica que podría figurar provenían de un delito precedente de malversación de caudales públicos”.

Criticó que el fiscal tuvo en sus manos una liquidación en sus manos, un expediente de un ente de investigación porque nunca investigó nada. “Porque según él no fueron liquidados los fondos, él tenía que ir a ver las liquidaciones originales y jamás tuvo en sus manos una liquidación original, un expediente ¿y va a venir a decir aquí que no se liquidó?”, ironizó.

Duarte recordó que para ese tiempo, al no existir la unidad fiscal correspondiente, se liquidaba ante la Secretaría de Seguridad, porque es la que asignaba los fondos. “No es que se le va a ir a liquidar al Ministerio Público 15 ó 16 años después de haber estado en una función pública”.

“Fueron cinco millones los que se le asignaron al comisionado Leonel Sauceda, no es que le depositaron esa cantidad de un solo, sino que durante casi 12 años que él estuvo en diferentes dependencias de la Policía y por ejemplo en los distritos (policiales) cada mes se liquida, sino liquida enero no le van a acreditar febrero”, mencionó como ejemplo.

Y continuó. “Pero esas liquidaciones, ni siquiera el fiscal tuvo la iniciativa para cumplir con su trabajo e iniciativa y solicitar la liquidación y no lo hizo”, criticó el togado.

“Entonces salir a decir que Leonel Sauceda tiene en sus cuentas 20 millones de lempiras es totalmente ridículo. Son 20 millones manejados durante casi 18 años, 20 años, donde se incluye todos sus sueldos, la venta de leche (como productor) durante muchos años, incluye también la venta de ganado”.

“Él tenía como 52 cabezas de ganado que fueron vendidas ‘a precio de gallo muerto’ porque eso no le dice al pueblo que fue durante 20 años que él manejó préstamos y que le fueron depositados en sus cuentas, pero él quiere hacer creer a la gente que Leonel Sauceda tenía 20 millones en sus cuentas cuando hicieron el aseguramiento”.

“Es más, con la misma prueba de la fiscalía, porque eso sí lo mandó a pedir, donde dice que el señor Leonel Sauceda había liquidado todos los valores que le habían sido asignados y enviaron una constancia desglosada año por año, transferencia por transferencia, cheque por cheque en donde le decían, ‘todos estos bienes asignados fueron liquidados en su momento’, así de sencillo”, expuso.

Entre las pruebas a favor que narró el abogado Duarte figuran las constancias emanadas del Tribunal Superior de Cuentas, de los documentos de la herencia que el acusado había recibido de parte de su señor padre desde mucho tiempo antes que le hubieran asignado fondos.

Agregó que una propiedad en Olanchito la compró con un préstamo al banco Ficohsa, la casa que la Fiscalía valoró en tres millones de lempiras fue posible con un préstamo solicitado al IPM antes del año 2006.

El abogado Duarte es del criterio que estos juicios los deberían realizar en un auditorio público donde pueda ir toda la gente y cuanto periodista desee concurrir. “Es importante que el pueblo se dé cuenta, porque la mayoría de los fiscales son buenos fiscales; pero estas personas que lo que buscan es protagonismo lo que le genera a la gente más bien es odio y repudio”, reclamó.

“Entonces salen a decir ‘se ha coludido la…’, ‘la justicia es nefasta’, cuando la realidad es que su trabajo no lo hacen como deberían por lo que le pagan para que haga bien su trabajo”, expuso con notada molestia.

Aclaró a la vez que la liberación del comisionado Sauceda no tiene que ver absolutamente nada con las reformas al Código Penal, sino que tiene que todo tiene que ver con que el fiscal no probó absolutamente nada, lo cual es sumamente delicado, porque significa que el día menos pensado, por A o por B, a un fiscal se le ocurre incoar una demanda, procede y para cuando los jueces se llegan a enterar que el fiscal no tiene nada para sustentar un caso ya es tarde, porque con ello se ha llevado de encuentro todo lo que una persona honrada puede tener; honor, profesión, bienes y reconocimiento.

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