Familia pierde a su matriarca a causa del Covid ahora debe enfrentar una millonaria deuda médica

Captura entrevistado

Como si el amargo dolor de haber perdido a su mamá no fuera suficiente, dos hermanos están haciendo hasta lo imposible por honrar esa deuda que, con el descuento de la tercera edad, porque la extinta paciente ya adornaba su cabeza con canas, el adeudo llega a tres millones y fracción de lempiras.

La historia inicia con el contagio por Covid de la señora Roxana Ordóñez Pineda, cuyo deceso ocurrió el pasado 11 de octubre, relata su apesarado hijo Carlos Sánchez Ordóñez.

“Esta, como es sabido, es una enfermedad altamente contagiosa, y quienes se contagian primero en la casa, soy yo, mi niña de dos años y mi mamá cuidaba a mi bebé. Nosotros nos hacemos los exámenes y salimos positivos y sucesivamente el resto de la familia también se fue contagiando, porque una vez que la enfermedad entra al núcleo familiar es muy complicado detenerlo, especialmente cuando hay niños en la casa”, reconoció.

“Con el caso de nuestra madre nos duele porque sentimos que no nos confiamos, a ella la ingresamos al hospital el 16 de septiembre y en realidad ella entra al hospital saturando arriba del 90 por ciento, ella entra básicamente por deshidratación, ya tenía quizá una semana de estar con síntomas, pero nada grave”, consideró el joven.

“Yo incluso repaso los mensajes que tuve con ella hoy por hoy, incluso uno de los últimos mensajes de ella es que ya se iba sintiendo mejor, verdad, y que ella esperaba que pronto iba a salir de eso. Y bueno, la ingresamos al hospital creyendo que iba a ser algo breve y se fue complicando de una manera rápida”, recordó Carlos.

En su pensamiento dice, que nunca se imaginó que esa enfermedad le iba a arrancar a su querida madre. “Nosotros pensamos que iba a estar unos dos, tres días, que la iban a hidratar, que le iban a dar medicamentos y que ya iba a salir”.

“Y pues lo segundo es que uno de alguna manera y especialmente por sus seres queridos como la madre, la esposa hace lo mejor, uno intenta dar hasta lo que no tiene”, dijo con voz entrecortada.

Ella fue ingresada a un área de cuidados normales en donde los costos hospitalarios son manejables durante unos cinco seis días, pero la paciente permaneció ingresa 25 días. “Cuando a nosotros nos notifican que ella no está respondiendo, que está perdiendo la oxigenación y que para tenerla más de cerca los médicos prefieren llevarla a cuidados intensivos, es ahí cuando los costos comienzan a subir de una manera exorbitante”, confesó.

Y vaya que sí es bastante oneroso, son precios que van desde los 100 mil lempiras a 200 mil lempiras al día y la señora Roxana estuvo en la sala UCI 21 días, de ahí la posterior desesperación para poder pagar la millonaria deuda, a pesar de haber perdido a su querida madre.

RIFA DE UN AUTOMÓVIL

Pero tanto él como su hermana dieron su palabra que honrarían ese compromiso y ya avanzaron con el pago de un millón de lempiras, la venta de una propiedad familiar abonará otro tanto y para de contar.

De ahí que un grupo de amigos les recomendó que realizaran la rifa de un carro que les podría dejar mejores dividendos que se hiciera una venta directa, es esta la razón del por qué Carlos ha decidido acudir a los medios de comunicación que le deseen ayudar dando a conocer esta rifa, cuyo costo por boleto es de 300 lempiras, en el afiche está toda la información para que las personas interesadas puedan adquirir su boleto, o todos los boletos que deseen o puedan.

Toda ayuda es bienvenida, de tal forma que si algún corazón bondadoso se inclina a realizar cualquier donación también será bien recibida.

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