Expresidenta boliviana Jeanine Anez condenada a 10 años de prisión por golpe de estado

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LA PAZ, 10 jun (Reuters) – Un tribunal boliviano declaró culpable el viernes a la expresidenta Jeanine Áñez de orquestar un golpe de Estado que la llevó al poder durante la crisis política de 2019.

Fue sentenciada a 10 años de prisión. También fueron condenados un ex comandante militar y un ex general de policía.

Áñez, de 54 años, fue condenado por tomar «decisiones contrarias a la constitución» y por «negligencia en el cumplimiento del deber».

La fiscalía dijo que Áñez, entonces senador de derecha, violó las normas que garantizan el orden constitucional y democrático después de las elecciones presidenciales de Bolivia de 2019.

La defensa de Áñez dijo que apelaría a organismos internacionales para buscar justicia, y varios sectores de la oposición planearon marchas para protestar por el fallo.

Bolivia ha estado dividida sobre si ocurrió un golpe cuando el entonces presidente Evo Morales renunció en 2019, con Áñez ascendiendo a la presidencia en medio de un vacío de liderazgo que quedó a su paso. La salida de Morales siguió a las protestas masivas por una elección disputada en la que afirmó ganar un controvertido cuarto mandato consecutivo en el cargo.

Áñez sostiene que es inocente.

El contencioso caso ha expuesto aún más las fallas en un país profundamente dividido, al mismo tiempo que alimenta las preocupaciones sobre el proceso judicial en Bolivia.

“Nos preocupa cómo se ha seguido este caso. Y hacemos un llamado a los tribunales superiores para que examinen cómo se llevó a cabo el proceso”, dijo César Muñoz, investigador principal para las Américas de Human Rights Watch, en una entrevista antes del veredicto.

A Áñez no se le permitió asistir al juicio en persona, sino que siguió la audiencia y participó desde la prisión. Ha estado detenida desde su arresto en marzo de 2021 por cargos iniciales de terrorismo, sedición y conspiración.

Los miembros y simpatizantes del partido Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, que volvió al poder en 2020, dicen que Áñez desempeñó un papel clave en lo que dice fue un golpe contra Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, quien supervisó una reducción dramática de la pobreza como presidente de 2005 a 2019.

Como presidenta, Áñez fue acusada de ajuste de cuentas político cuando su gobierno procesó a exfuncionarios del MAS.

Los partidarios de Áñez dicen que su juicio fue ilegítimo y político. En su juicio, Áñez dijo que fue producto de las circunstancias y que su ascenso al cargo ayudó a calmar una nación tensa y sentó las bases para las elecciones de octubre de 2020.

“No moví un dedo para ser presidente, pero hice lo que tenía que hacer. Asumí la presidencia por obligación, según lo establecido en la constitución”, dijo Áñez en su declaración final ante el juez.

Fuente REUTERS

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