Escuela del área rural de San Pedro Sula implementará la clase de ‘natación’

Lo malo es que no es optativa, sino que tiene carácter obligatorio, además, pone en serio riesgo la salud de los escolares, lo mismo que del personal docente.

Se trata de la escuela Álvaro Contreras del sector Ticamaya, aledaña a la colonia Bosques de Jucutuma, es conmovedor ver que el patio de dicho centro escolar se ha convertido es una inmensa piscina de aguas lluvias estancadas.

Pero como el patio no cuenta con piso de concreto, a medida que el agua se evapora lo que se ha formado es una gruesa capa de lodillo. Con el agravante que esas aguas combinado con el lodillo se convierten en potentes fuentes generadoras de enfermedades.

Por lo que los padres de familia y los maestros hacen un llamado a la conciencia de las autoridades respectivas, para que en la brevedad que amerita esta emergencia, procedan cuantos antes a brindar una solución, recuerden, que estos niños tendrán muy presentes cuando sean adultos, la forma en que los trataron las autoridades, eso determinará la calidad de ciudadanos que Honduras tendrá en el futuro.


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