En cumplimiento de orden judicial personal de Salud inspeccionó cárcel en Ilama

Después de que se registrara la primera muerte de un reo por COVID-19, se realizan inspecciones de bioseguridad en el centro penal de Ilama, Santa Bárbara.

En cumplimiento de un mandato del Juzgado de Ejecución Penal de esta ciudad tras el deceso de un privado de libertad, víctima de coronavirus en la cárcel en «El Pozo», en Ilama, Santa Bárbara, se realizó una inspección en esas instalaciones.

La orden judicial fue cumplida por personal médico de la Secretaría de Salud y representantes del Comité Nacional de Prevención Contra la Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, (CONAPREV).

El personal de salud realizó siete “pruebas de extracción”: al médico que tuvo contacto con el privado de libertad víctima del virus Covid-19, a un policía militar y a compañeros de módulo del ahora fallecido.

En la inspección se detectó que en esa cárcel los privados de libertad deambulan o se reúnen sin usar la obligada mascarilla ni guantes indicados para evitar posibles contagios de coronavirus.

En «El Pozo», el personal de la Secretaría de Salud sólo realizó evaluaciones consistentes en una serie de preguntas o cuestionarios por escrito que llenaron con información provista por los reclusos.

Se constató que el personal de salud enviado desde Santa Bárbara realizó una evaluación en el módulo en el que dormía y convivía el privado de libertad Rafael Herrera, fallecido el pasado 20 de abril víctima del coronavirus.

A éste ciudadano encarcelado, de 58 años y oriundo del departamento de Santa Bárbara, diez días antes de su deceso se le habíaq provisto de tratamiento médico en esa cárcel pues adolecía de problemas respiratorios.

En ese módulo, el número 8, el ahora fenecido permanecía junto con 90 (noventa) compañeros suyos. Ahí, los personeros de salud practicaron 70 evaluaciones, no médicas, sino consistentes en llenar formularios con información personal de esos 70 presos indagados.

El reporte del Juzgado de Ejecución de San Pedro Sula establece también que se entregaron «kits» de aseo a los privados de libertad.

La visita se produce tras la resolución del Juzgado de Ejecución en la cual se ordena el aislamiento de todos los privados de libertad en ese reclusorio.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


diecisiete + 12 =