El pensamiento de Jane Goodall, una semilla de esperanza para el mundo

Su enfoque es que cada individuo se proponga realizar cambios positivos en su entorno ambiental, porque si fija su objetivo en el contexto amplio, sin duda se va a deprimir.

Por su tesonero trabajo en pro del respeto por el medio ambiente y la vida animal, Jane Goodall, fue declarada mensajera de la paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Goza de reconocimiento internacional por su continuo estudio de 55 años sobre las interacciones sociales y familiares de los chimpacés.

Dice ella. “Descubrimos que no hay una línea divisoria entre los humanos y el resto del reino animal, encontramos animales que hacen cosas que con nuestra arrogancia pensábamos que eran solo patrimonio de los humanos. Sé que comparten nuestras emociones; el dolor, la alegría, la tristeza, el miedo”.

En cuanto al compromiso humano por proteger el ambiente tiene una idea de cómo lograrlo. “Sabía que había deforestación; pero no estaba preparada para observar una devastación absoluta. No podía quedarme simplemente en Gombe (parque nacional de Tanzania), llevando una vida idílica observando chimpancés, tenía que intentar hacer todo lo que pudiera”, relata Jane.

“Pero no es posible pensar en la conservación a menos que involucremos a la gente local, después de todo es el sitio donde ellos viven”. Con su determinación, pensó diferente. “Oimos: ‘Piensa globalmente, actúa localmente. Pues no, si piensas globalmente se deprimirás (por la inmensidad del problema); pero si te centras en un pedacito de este mundo, mi parte, nuestra parte, esto es lo que puedo hacer aquí; estoy logrando una diferencia”,

Con un efecto multiplicados positivo, porque luego los vecinos, “ellos también están haciendo una diferencia, y estos otros, y aquellos otros también; así, gradualmente las piezas encajan  perfectamente y convierten al mundo en un lugar mejor; gracias a ti”.

Para mayor información y descubrir como sumarse a esta misión visite,  www.janegoodall.es

Jane Goodall humanidad armonía naturaleza


Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*