El impuesto a WhatsApp que inunda de manifestantes las calles del Líbano

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Cuando se filtró la noticia de que el Gobierno de Líbano iba a cobrar una tasa de 20 céntimos de dólar al día por las llamadas a través de WhatsApp, nadie se esperaba que fuera a desencadenar protestas masivas en todo el país del cedro. Pero ante los graves disturbios en la madrugada del viernes, en la que hubo tiroteos, barricadas y neumáticos en llamas para bloquear carreteras, las autoridades decidieron retirar el viernes la medida, que se extendía a otras de mensajería instantánea gratuita como Facebook Messenger y FaceTime. Pero el daño ya está hecho.

Desde el jueves por la noche, los libaneses, cansados de que su gobierno lleve más de tres décadas saqueándoles, decidieron salir a las calles para exigir “la caída del régimen”. El llamado impuesto al WhatsApp, aprobado en una reunión del Consejo de Ministros para discutir los presupuestos de 2020, fue tan solo el detonante. Con una deuda pública de 86.000 millones de dólares, el primer ministro, Saad Hariri, se echó a temblar y en un intento desesperado por salvar el barco se puso tapar agujeros. Con un impuesto por los servicios de VoIP, de unos 6 dólares al mes por cada uno de los 3,5 millones de usuarios, el Estado podría recaudar unos 252 millones de dólares anuales, según cálculos del diario Al Nahar.

Las nuevas tasas, la subida de impuestos, la bajada de las pensiones y la cancelación del bono para los militares retirados fueron, en principio, las opciones que planteó el primer ministro libanés para poner en marcha un plan de rescate para reducir el déficit fiscal a un 0,6% del PIB. El problema, como siempre, es que todas las medidas de “salvación” están destinadas a repercutir en los bolsillos de los ciudadanos y no en los de sus señorías. El Gobierno ha estado dando bandazos para buscar una solución. Pero al final, acabó siendo peor el remedio que la enfermedad.

Gasolina, pan y Whatsapp

Desde hace años, el Líbano es una olla exprés a punto de estallar. La inestabilidad económica y la corrupción han llevado a la nación mediterránea a una crisis crónica de la que parece imposible salir. Dicen los manifestantes que ha sido el propio agotamiento y la desconfianza total por un gobierno que, dicen, ni siquiera se trata de los mismos perros con diferente collar, sino que son "los mismos perros de siempre".

Baby Shark el nuevo himno de las protestas en el Líbano

Fue en el distrito de Baabda, al sur de Beirut. Una multitud de manifestantes se encontraban causando revuelo cuando una madre pidió que se comportasen, pues en su coche llevaba a un bebé y le estaban asustando. Lejos de molestarse por esta interrupción, los civiles iniciaron una coreografía improvisada mientras cantaban Baby Shark, el himno de los más pequeños en todo el mundo.

https://twitter.com/allushiii/status/1185632644303863809

Este video se hizo viral y se ha convertido en el himno de las protestas en Libano.

Pero esto es solo una anécdota puntual en un momento turbulento para el Líbano. Cientos de miles de personas llevan tiempo exigiendo reformas y cambios gubernamentales.

Información cortesía de El Confidencial y La Vanguardia.

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