El caso de la extradición de JOH es como la del ‘trampero que cae en su propia trampa’

BENJAMÍN LAVAIRE 2

Eso porque al no existir una Ley de Extradición, el convenio mediante el cual se realizan estos procedimientos lindan en la ilegalidad, o por lo menos atropellan los derechos individuales de los ciudadanos.

El abogado penalista, Benjamín Lavaire, recuerda que Honduras no cuenta con una Ley de Extradición, sino lo que hay es un tratado suscrito entre Estados Unidos y Honduras.

“Pero lastimosamente no tenemos esta ley especial que desarrolle esto que señalan los tratados y la norma constitucional. Entonces qué va a suceder a partir de este día; deparan dos audiencias, la de hoy que es la Audiencia de Intimación donde se le leen los cargos a la persona que está siendo sometida a ese proceso”.

“Luego se define sobre la aplicación de la medida de prisión preventiva durante el transcurso por lo que dure el trámite de extradición. Y posteriormente otra audiencia de términos comunes para proponer y evacuar pruebas”.

“Luego de ello, el juez natural que ya fue designado decide si procede o no la extradición, una vez decidido esto, pues únicamente procede un Recurso de Apelación ante el pleno de la Corte Suprema de Justicia”.

Tal como ha sucedido con los casos anteriores, este es un proceso jurídico que lleva entre tres a cuatro meses el evacuarlo. “Pero está sujeto a la cantidad de pruebas que se evacúen”, aquí es cuando el proceso, como todos os anteriores alcanzan una peculiaridad, porque quien acusa no está en Honduras, por lo tanto, no hay quien presente las pruebas acusatorias; pero de nuevo, se hace evidente la falencia o falta de una ley que regule estos procesos de extradición.

“No hay una ley especial que regule todas esas circunstancias, de hecho, en las extradiciones anteriores de las que hemos tenido conocimiento porque hemos estado en algunas y no consta la presencia de un ente acusador como normalmente sucede en los juicios”.

Es así como el proceso de la presentación y evacuación de pruebas normalmente la hace la persona que está siendo sometida al proceso de extradición, el abogado Lavaire agregó.

No obstante a lo anterior, “no existe hasta la fecha ninguna solicitud de extradición que haya sido denegada, sin embargo se puede demorar si la persona que está siendo sometida a extradición tiene procesos criminales pendientes en el país”, apuntó.

Lavaire denotó en el caso del exmandatario una circunstancia muy particular que no se había dado con anterioridad. “Se rodea la casa del expresidente llega la policía, pero no procede ningún tipo de detención, ni allanamiento, todavía no está en manos de un juez natural, porque ni tan siquiera se había nombrado un juez natural”, recordó.

Sin embargo, reconoció y elogió la calma que manifestaron, tanto el exmandatario al entregarse de manera voluntaria a pesar de no haber una orden de captura directa contra él y también de parte de los altos oficiales de la Policía en apegarse de manera fiel, según las circunstancias, al respeto de los derechos individuales del ciudadano requerido.

Eso a pesar que a la vez considera que se le violentaron algunos derechos como por ejemplo que se le haya realizado los exámenes médicos al aire libre y ante la mirada pública, que no había sucedido en ninguno de los casos anteriores.

“Quizá para dar un ejemplo valiéndose de la posición hasta recientemente ostentada, haciendo escarnio de la posición de él, luego en la conferencia de prensa, realmente se le estaba violentando el derecho a la propia imagen, que es o que se ha alegado en el caso de muchas detenciones”, expuso el profesional del derecho.

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