EFECTO DE LA DESOBEDIENCIA: Cohep advierte incremento de pobreza si se cierra el país

Ante la acelerada incidencia de Covid, varios sectores están recomendando un nuevo cierre del país y así contener el avance de la pandemia en Honduras.

El director ejecutivo del Consejo hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, advirtió este miércoles que, si Honduras regresara a un nuevo confinamiento, las pérdidas económicas serían tan letales como el mismo Covid, de modo que se tendrían dos tipos de problemas diferentes a la vez, por lo tanto, cerrar el país no es una solución viable.

«El punto de vista sanitario es que cerremos el país, pero preparémonos para las pérdidas económicas de más de 30 mil millones por trimestre ¿podremos con eso?», cuestionó el ejecutivo del Cohep.

«Si se cierra el país habrá pérdidas económicas, se cerrarán empresas y aumentará la pobreza, no habrá como ni qué comprar», añadió.

De igual forma expresó que varias familias perderían sus ingresos y se podría tener pobreza extrema, la migración y la inseguridad.

«Y no solo de económico podría afectar, sino en lo social, como los suicidios, considerándolo como una calamidad, ya que durante el confinamiento hubo incremento de suicidios», manifestó Armando.

Indicó que los contagios de Covid en Honduras se dan en reuniones familiares o con amigos, en las calles o en las concentraciones políticas, ya que las empresas tienen medidas de bioseguridad para sus empleados y clientes.

Pero tampoco podemos desconocer que el tema del transporte para que los trabajadores y empleados lleguen a sus lugares de trabajo y regresen a sus hogares es algo que se ha tomado a la ligera, constantes han sido las imágenes de buses y taxis repletos en las horas pico y todos se han hecho de la vista gorda.

Mientras que en el área rural todos somos testigo de cómo el gobierno bajo argucias técnicas ha esquivado su responsabilidad de proveer el presupuesto necesario para que los triajes pudieran haber continuado funcionando.

Y qué decir de las mil veces prometidas vacunas que nunca llegan. Todo esto es lo que tiene a esta población sumida en vórtice de la pandemia. Y si las autoridades han dado este mal ejemplo, en cierto grado la población ha respondido de cierta forma de similar forma al todo guardar todo mundo las respectivas medidas de bioseguridad.

Así es que aquí no hay por donde pasar; y como a todo mundo no le importa, pues ¡que siga el entierro!


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