DIRECTOR DEL IHADFA: “ A juzgar por los síntomas es metanol lo que tiene el aguardiente falsificado”

Captura 2

“Tanto en el caso actual, como en el anterior en Siguatepeque cuando murieron 22 personas, que fue por metanol, en ambas situaciones que es el mismo tipo de síntomas, la intoxicación se debe al metanol”, expresó el doctor Álex Santos, director del Instituto Hondureño contra el Alcoholismo, Drogadicción y la Fármacodependencia (IHADFA).

Depositó su confianza en que el trabajo de investigación que realizan las autoridades respectivas logren dar con el origen del problema, cual es, el lugar y los que se encargaron de falsificar un producto y poner como ingrediente uno que es de uso industrial y no de consumo humano.

“Obviamente para eso se ocupa que la población pueda brindar todo el apoyo necesario, mucha gente hasta por pena no quiere hablar, incluso tienen familiares que han consumido y tiene algún síntoma, sin tomar en cuenta que es una vida la que está en peligro”, lamentó el galeno.

Sin embargo y sin hacer ningún tipo de señalamientos, para el director del IHADFA, está claro que el alcoholismo es una enfermedad. “Y tenemos que partir de que esta es una enfermedad, que las personas que ingieren este tipo de bebidas alcohólicas es porque a diario sienten esa necesidad de consumo”.

Por lo que alertó a la población a abstenerse de beber este aguardiente en este momento, porque no se tiene certeza de cuáles botellas pueden estar buenas y cuáles estén envenenadas. “Y es por eso que se ha ordenado la prohibición de su venta. Porque así como se dio en ese punto focal en esa cantina que, para colmo, estaba operando sin permiso, la población debe hacer caso que no debe consumir este tipo de aguardiente”, recomendó el doctor Santos.

Afirmó que al inicio de la pandemia el consumo de alcohol decayó porque no había distribución, lo mismo que la fabricación. “Pero con la reapertura se notó un cambio en el patrón de consumo, donde las personas que más consumían estaban en los rangos de edad de 20 a 35 años, luego cambió hacia las personas de 25 a 44, consumiendo dentro de sus hogares”.

Eso porque recordemos la prohibición de circular libremente, hasta cierta hora, con bares, discotecas y restaurantes cerrados, sin fines de semana, todo eso hizo que las personas compraran y almacenaran alcohol dentro de sus casas.

“Esto provocó que muchas personas que nunca habían ingerido bebidas alcohólicas lo hicieran por primera vez, tomando en cuenta el estrés, ansiedad, miedo que generó en si la pandemia. Un 40 por ciento de la población consumió alcohol en esa época”, dio a conocer.

Agregó que con la anunciada apertura por la Semana Morazánica, “La población tendrá que entender que el consumo de las bebidas alcohólicas les va a disminuir las defensas del cuerpo, con lo cual será más fácil poderse contagiar, por lo que tiene que ser una responsabilidad propia de cada persona decidir no consumir”.

Con el agravante que bajo los efectos del alcohol, en especial cuando lo hacen en exceso, las personas pierden todo contexto de bioseguridad.

No se mostró muy partidario de aplicar una ley seca, porque la experiencia registra que fomenta la clandestinidad, como el mercado negro, entonces si esto ocurre, resultará más difícil llegar hasta los causantes de los daños que se puedan generar en la salud de las personas, indicó.

Relató que de momento es notorio el caso por la cantidad de muertes que ha causado, pero que el alcoholismo a diario provoca muertes en Honduras, porque a menudo interactúa con otras enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial y problemas cardíacos los lleva hasta la muerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

14 − uno =