Concesiones de Palmerola y Toncontín hacen despegar muchas inquietudes

No cabe duda que ha surgido un conflicto de intereses entre grupos empresariales por lo de las concesiones de los aeropuertos; pero si a eso le agregan extrañas y repentinas decisiones como   prorrogar (otra vez) el inicio de uno y la sorpresiva entrega de otro sin licitación, hombre lo lógico es que las dudas despeguen antes que los aviones.

Por ejemplo, Rafael Medina, dirigente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) apunta varias irregularidades que han sucedido con la construcción de la terminal de Palmerola, en las que el Estado ha lucido “consentidor”.

“La concesión que se le dio a Palmerola hace algunos años ha cambiado totalmente, ha cambiado la construcción geográfica la construcción de la terminal, se les dio más dinero este año, se les extendió el plazo a la misma concesión, de manera tal que lo que se está construyendo es muy diferente, a la que se le otorgó hace algunos años”, expuso Medina.

Sea por imprevistos, falta de previsión, mala coordinación, dijo Medina, “El tema es que la concesión no es ni por cerca la misma con la cual se otorgó, por lo tanto a nuestro juicio debió de haberse hecho un nuevo proceso de concesión”, subrayó.

De estas ‘turbulencias’ que se ciernen sobre las concesiones aeroportuarias, el economista, Julio Navarro reprochó del Cohep no haber mantenido pendiente para hacer los señalamientos oportunos.

Por lo que el Presidente del gremio empresarial, Juan Carlos Sikaffy se defendió con el argumento que el Cohep no tiene participación directa en las licitaciones, aunque no fue esa precisamente la crítica de Navarro; sin embargo sí hizo referencia a las recientes decisiones concesionarias.

“Nosotros a lo que nos oponemos es a la forma en que se dio el aumento a esta concesión, no fue consultada, no supimos porqué se dio, no dieron las razones, solo que se mandó al Congreso por parte de Insep”, expresó Sikaffy.

Y es que es esa forma de actuar de algunos funcionarios públicos, que toman decisiones como si lo que están administrando son empresas personales, da la impresión que olvidan que se trata de intereses públicos, que tienen que consultar antes de disponer de forma unilateral.

Como si fuera poco, el desarrollo en infraestructuras que estas obras significan para Comayagua, aunado al aporte que traerá el uso del “Canal Seco”, suponen un vertiginoso crecimiento poblacional, pero no se ha previsto una planificación hacia futuro para atender la demanda de servicios públicos, entre otros aspectos, señaló el arquitecto Dino Rietti.

“No hay infraestructura en el resto de Comayagua, no se está previniendo e crecimiento de Comayagua, urge planificar la ciudad y actuar; hacer un ´presupuesto a nivel de nación y decir bueno Comayagua necesita ya infraestructura y de los servicios, como mejoramiento de escuelas, universidades”, expuso el profesional de la arquitectura.

Una previsión que está más cerca que lejos; la apertura de fuentes de empleo en la zona central y la perenne y creciente escasez de agua en Tegucigalpa son dos de las variables que motivarán a la población, de manera decidida a iniciar una migración hacia Comayagua.

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