Cómo JOH batalla desde prisión en Nueva York para seguir dominando Honduras

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Las cosas no han cambiado demasiado en Copán, en el occidente hondureño, desde que el ex presidente Juan Orlando Hernández fue extraditado a Estados Unidos en abril del año pasado bajo cargos de narcotráfico. Aquí, los herederos de los viejos clanes del narco se han recompuesto y tienen vivas las relaciones con policías, militares y algunos políticos que les permiten mantener abiertas las rutas por las que la cocaína transita desde las pistas de aterrizaje clandestinas en las selvas del noreste hasta los caminos de montaña que conectan, por Copán, a Guatemala y de ahí a México.

“La estructura sigue intacta y él (Hernández) sigue manejando los hilos”, dijo a Infobae un investigador hondureño relacionado con la inteligencia policial, quien como otros funcionarios citados en este artículo hablaron con condición de anonimato por seguridad y por no estar autorizado a hacer comentarios en público.

Hay varios lugares en Honduras donde la influencia de Hernández, JOH como se le conoce popularmente, y de su Partido Nacional (PN) aún son palpables. Uno de ellos es Copán. Otro es el congreso nacional, en el que los diputados del PN libran una batalla política por no perder el control de la Corte Suprema de Justicia, hasta ahora vinculada al expresidente.

Infobae conversó con dos funcionarios, un oficial de policía en activo y otro en retiro, sobre la situación actual en Copán. Ambos han investigado durante al menos una década los movimientos del narcotráfico en el occidente hondureño y están al tanto de la situación actual, y ambos coinciden en que, allá, los narcos siguen operando “tranquila y normalmente”.

Dos de los clanes que controlan la salida de la cocaína por el occidente de Honduras, a través de la cadena montañosa que hace frontera con Guatemala, se han recompuesto. Uno de esos clanes es el de Los Valle, que había quedado en desarraigo a mediados de la década pasada, luego de que un operativo coordinado con Estados Unidos permitió la captura de los hermanos Miguel Arnulfo y Luis Alonso Valle Valle, líderes del grupo, en octubre de 2014. Luego, las autoridades detuvieron a Digna Valle, hermana de los anteriores y, según documentos de la inteligencia hondureña a los que Infobae ha tenido acceso, el cerebro financiero de la operación.

Los Valle, sin embargo, nunca dejaron de operar del todo: mantuvieron activos negocios en Copán, Tegucigalpa y San Pedro Sula con los que siguieron lavando dinero del narcotráfico, el de ellos y el de otros grupos, según uno de los oficiales consultados. Hoy, casi una década después del arresto de Miguel Ángel y Luis Alonso, presos en Estados Unidos, el clan vuelve a operar con más discreción.

El clan se reactiva

"Los Valle Valle ya empezaron a salir. Doña Digna está en Estados Unidos y el hijo de ella, Stanley, está en Guatemala. En esta área (Copán) están operando en la modalidad de lavado de dinero. Ellos mantuvieron sus negocios de bajo perfil y Stanley sigue operando desde Guatemala", aseguró uno de los investigadores con los que charló Infobae.

Gerson Stanley Ortega Valle, el hombre al que se refiere el investigador, se entregó en marzo de 2018 a agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, en inglés) de Estados Unidos, quienes lo buscaban por cargos de narcotráfico y lavado de dinero.

Ortega Valle fue condenado por una corte de Estados Unidos a 9 años de cárcel, pero recuperó su libertad el 4 de junio del 2022. La inteligencia hondureña lo ha ubicado en Guatemala, desde donde, dice uno de los oficiales consultados por Infobae, "se mantiene activo".

Sin embargo, no es el único del clan que continúa activo, pues también siguen operando en el occidente de Honduras los herederos de Alexander Ardón, alias Chande.

Desde El Paraíso, Copán, según investigaciones de la justicia de Estados Unidos, transitan toneladas de cocaína, muchos de esas facilitadas, hace algunos años, por Chande Ardón, el nexo más importante entre el clan de los Hernández, formado por el expresidente JOH y sus hermanos Tony e Hilda, quien falleció en un accidente de helicóptero.

Chande también se convirtió entre el vínculo más importante con el Cártel de Sinaloa de México, lidera entonces por Joaquín "El Chapo" Guzmán, quien, según invetigaciones estadounidense, financió la campaña presidencial de JOH en 2012.

Ardón fue capturado y llevado a una corte estadounidense. En 2019 su testimonio fue presentado durante el juicio a Tony, considerado "un narco a gran escala", sentenciado a cadena perpetua más 30 años de prisión por narcotráfico.

El ex alcalde de El Paraíso, así como Digna y Stanley Valle, se convirtieron en colaboradores del Departamento de Justicia de los Estados Unidos en el caso contra JOH, quien espera juicio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York programado para el 18 de septiembre de 2023.

"Aquí no se sabe a ciencia cierta en que calidad está Chande. No se sabe si está detenido, si es colaborador de Estados Unidos, no se sabe… ¿O está libre?", se pregunta uno de los oficiales de inteligencia consultados por Infobae.

Lo que está más claro es que Alexander Ardón sigue operando en El Paraíso a través de su hijo, Alex Ardón, quien en la actualidad es secretario de la corporación municipal.

A Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras entre 2014 y 2022 (dos periodos consecutivos, el segundo de ellos en medio de denuncias de fraude electoral) se le capturó el 15 de febrero de 2022.

Posteriormente, se le extraditó a Estados Unidos el 21 de abril por cargos de narcotráfico.

Entre los cargos que se le imputan está el delito de conspiración para importar más de cinco kilos de cocaína a Estados Unidos, además, por usar o portar armas de fuego, incluyendo ametralladoras y dispositivos destructivos para el tráfico de drogas.

Hernández, se presentó ante la justicia norteamericana en el mes de mayo de 2022 ante el juez Kevin Castel.

Durante su primera audiencia, la Fiscalía precisó que sus pruebas se basan en archivos electrónicos del acusado, incluyendo mensajes y escuchas telefónicas.

JOH, en ese momento, se declaró no culpable.

Inicialmente, su juicio estaba pactado para el 17 de enero, pero tras una solicitud de la fiscalía y defensa, con el fin de tener más tiempo para analizar las voluminosas pruebas del caso, entre otros motivos, se reprogramó para el 18 de septiembre. Infobae 

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