CNA: Hospital móvil de San Pedro Sula no cumple condiciones necesarias para atender pacientes Covid-19

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El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), a través de la Unidad de Investigación, Análisis y Seguimiento de Casos (UIASC), compartió  este jueves un informe que contiene las diligencias de seguimiento efectuadas para constatar la verdadera condición actual del hospital de aislamiento instalado en los predios del Hospital Mario Catarino Rivas, ubicado en la ciudad de San Pedro Sula, el cual fue adquirido mediante una factura proforma emitida por parte de la empresa Elmed Medical Systems, el 18 de marzo de 2020, por el exdirector de Inversión Estratégica de Honduras (Invest-Honduras), Marco Bográn Corrales, quien de «buena fe» pagó un valor de siete millones, novecientos cincuenta mil dólares (USD 7,950,000.00); monto equivalente a ciento noventa y seis millones, seiscientos ochenta y tres mil lempiras (196,683,000.00).

Y a continuación un resumen del informe: Es necesario realzar que, esta entidad anticorrupción es el único organismo que ha dado un verdadero seguimiento exhaustivo al proceso de adquisición e instalación de estos módulos hospitalarios, quedando acreditadas tales acciones en los diversos informes presentados por este Consejo, los cuales fueron denominados: «La corrupción en tiempos del COVID-19»; documentos en donde se ha demostrado cómo el jugoso negocio de la intermediación permitió que el señor Axel Gamaliel López Guzmán, en su condición de representante legal de la empresa Elmed Medical Systems, causara un perjuicio multimillonario al Estado de Honduras por más de mil millones de lempiras.

Es así como, continuando con la dinámica de seguimiento y verificación del estado actual de estos hospitales, se expondrán los aspectos más relevantes de la inspección realizada al centro médico instalado en San Pedro Sula, misma que fue ejecutada durante el mes de enero del año en curso.

Conviene señalar que, de dicha visita se pudieron identificar hallazgos relacionados con la modificación de la capacidad de atención de pacientes contagiados, entre ellos: una cantidad considerable de equipo médico almacenado o utilizado en otras salas del Hospital Mario Catarino Rivas; un evidente deterioro en la estructura de este centro; modificaciones y reparaciones efectuadas por la administración del hospital, entre otros aspectos que muestran cómo este módulo funciona únicamente como una sala para pacientes que requieran de una atención básica, contrario a la justificación utilizada por el exdirector de Invest-Honduras, cuando expresaba que esta adquisición
representaría una solución a la necesidad sanitaria del país para combatir la nueva enfermedad de manera efectiva.

El 18 de enero de 2021, el equipo de expertos del CNA sostuvo una entrevista con miembros de la junta interventora y parte del equipo técnico del Hospital Mario Catarino Rivas en San Pedro Sula, quienes en primer plano proporcionaron información referente a las condiciones en las que fue recibido el hospital modular con capacidad para noventa y un camas, detallando las adaptaciones, modificaciones y remodelaciones realizadas a los contenedores médicos, permitiéndoles brindar atención básica a los pacientes infectados por el COVID-19.

Asimismo, el experto biomédico del CNA, en compañía del personal técnico especializado del Hospital Mario Catarino Rivas, realizó una inspección al interior del módulo hospitalario para conocer sobre estas modificaciones efectuadas por las autoridades de dicho hospital, así como para corroborar el funcionamiento y el estado actual del mismo.

Con la adquisición de este hospital móvil, Invest-Honduras tenía proyectado brindar una atención médica de calidad para aproximadamente noventa y un ciudadanos de San Pedro Sula, pero las autoridades del establecimiento médico tuvieron que verse en la necesidad de reducir la capacidad de este módulo hospitalario a tan solo 63 camas, quedando esta nueva distribución de la
siguiente manera:

a) Dos camas en área de choque o resucitación
b) Sesenta y un camas en hospitalización

Si bien, las autoridades del Catarino Rivas modificaron la capacidad inicial del hospital móvil, debido a que están obligados a respetar los parámetros establecidos por los organismos internacionales de la salud en lo que respecta al distanciamiento correcto entre pacientes, así como la fácil movilidad del personal y espacio suficiente para la accesibilidad de los equipos médicos necesarios para el tratamiento de cada paciente.

Estación de enfermería en áreas de alta dependencia

Continuando con las falencias en el diseño del hospital móvil de San Pedro Sula, este no cuenta con estaciones de enfermería para los módulos de alta dependencia, solamente se contemplaron para los de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Esta situación obligó a las autoridades del hospital a readecuar un espacio en el interior de los módulos de alta dependencia, para brindar de manera continua la atención necesaria a los pacientes, tal y como se muestra en la siguiente ilustración.

Concluyendo que con todos estos hallazgos identificados, el CNA reprocha la adquisición de este hospital modular, ahora denominado: sala COVID-19. Es necesario seguir denunciando esta compra de «buena fe», efectuada por el exdirector de Invest-H que solo ha traído desdicha y menoscabo al Estado de Honduras.

Por tal motivo, el Consejo continuará con el seguimiento a estos siete centros de asistencia médica, para informar a la ciudadanía con el debido sustento probatorio cuál es su estado actual y revelar toda irregularidad identificada. Esta sala COVID-19 es una prueba más
de como las aseveraciones vertidas por la comisión interventora de Invest-Honduras se encuentran lejos de la verdad, ya que este «hospital» no cumple con las condiciones necesarias para brindarle a los pacientes contagiados por la nueva enfermedad una atención
médica de calidad.

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