Celebran en Honduras LXI Conferencia de Jefes de Fuerzas Aéreas Americanas

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Con la participación de 21 países del continente y otros en calidad de observadores hoy se inauguró en Tegucigalpa la LXI Conferencia de Jefes de las Fuerzas Aéreas Americanas (CONJEFAMER).

Los actos fueron inaugurados por el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, a puerta cerrada, en un hotel de la capital ya que no fue anunciada con anterioridad,

«Queremos decirles que como institución se han esforzado por fomentar la amistad y la cooperación entre las Fuerzas Aéreas de América, que a través del intercambio de experiencias, capacitación y educación llevan a cabo operaciones conjuntas y combinadas para ayudar a nuestros pueblos, socios en desastres naturales y otras amenazas comunes que enfrentamos como países aliados», sostuvo Hernández según un comunicado de Casa Presidencial.

En la conferencia, el comandante de la FAH, general Javier René Barrientos, recibió la presidencia de la Secretaría General del Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA), de parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, por medio del general Michael Ingersoll.

Hernández destacó además los logros que, en su opinión, han tenido en los últimos años la FAH y otras fuerzas militares y policiales en la lucha contra el narcotráfico.

Según Hernández, autoridades de Estados Unidos señalaron en 2013 que el 87 % de la cocaína que entraba en ese país, pasaba primero por Honduras.

Narcotraficantes son «vengativos»
«Hoy, esas mismas agencias estadounidenses informan que bajo mi Gobierno esa cifra se ha reducido a menos del 4 %.», afirmó el presidente.

Hernández atribuye la reducción del paso de drogas por Honduras a sus «duras acciones contra el crimen organizado», lo que además derivó en la extradición de una veintena de narcotraficantes hondureños.

El gobernante calificó de «vengativos» a los narcotraficantes que están presos en Estados Unidos, porque su cultura «es el ajuste de cuentas», dando «falsos testimonios» en contra de quienes los han atacado.

Antes, los narcotraficantes solían apuntar las balas a sus enemigos, «ahora las apuntan con mentiras en contra de quienes los hemos atacado, convirtiéndome en uno de sus principales blancos», dijo el presidente, en alusión a narcotraficantes presos en Estados Unidos, que lo acusan de estar ligado al tráfico de drogas.

Señaló además que después de que su Gobierno «desmanteló los principales carteles para lograr una reducción del 95 % del tráfico de droga, hay un tsunami de testimonios falsos en los tribunales del Distrito Sur de Nueva York» contra él.

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