Cardenal cuestiona la politiquería, a los narco negociantes y a quienes hipotecan su nacionalidad

Cardenal cuestiona la politiquería, a los narco negociantes y a quienes hipotecan su nacionalidad


El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, cuestionó durante la celebración del Domingo de Pentecostés desde la Basílica Menor de Suyapa, que "una politiquería ya no tiene razón de ser".

"Necesitamos aprender a escucharnos y a respetarnos, y a curar tantas heridas que están destruyendo nuestra sociedad; una politiquería que ya no tiene razón de ser. Ya han pasado los periodos electorales. Hay que aliviar y sanar las heridas de la soledad de la pobreza de la exclusión", exhortó.

Dijo que "necesitamos ser testigos del Evangelio. Y hay una frase interesante en los discípulos que regresa a darle cuenta Jesús. Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre. Estos 72 discípulos llegan con esta alegría los frutos liberadores de la misión. Por eso es un dice, veía a Satanás caer como un rayo, qué significan estas palabras?".

"Significan que la escala de valores del mundo y del sistema de dominación y de poder, tarde o temprano se desmoronan ante la fuerza liberadora de Jesús. Ese caer como un rayo, son esos falsos valores en que está montada muchas veces la sociedad. El poder, pero no para servir, sino para dominar y para buscar los propios intereses o los intereses de un grupo", flexionó el religioso.

Agregó, "Jesús invita a sus discípulos a una confianza profunda. Le he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones, y no les harán daño alguno, nos da la fuerza de superar todo aquello que envenena, todo aquello que amenaza la vida a pesar de las dificultades que podemos encontrar".

Dijo que "aquí tenemos que renovar nuestra confianza en la fuerza que viene de Dios, por muy grandes que sean las dificultades que atravesamos en la vida. Dios nos da fuerza para superarlas".

Sin embargo, mencionó que Jesús añade,
"no estén alegres porque se le someten los espíritus malignos. Estén alegres porque sus nombres están inscritos en el cielo".

"No es la lista negra de los ladrones. No, en la lista negra de los narcos negociantes yo en la lista negra de los abusadores. Esas listas más bien deberían avergonzar a los que quedan después como dije hasta hipotecando su propia nacionalidad", agregó.

"Toda la verdadera alegría tiene que estar en el señor, fuera de él no hay ninguna posibilidad de una alegría que dure, porque esa no es auténtica, apoyada en cosas exteriores, no lleva a ninguna parte", externó.

Amplió, "deberíamos preguntarnos. En qué lista están en Cristo nuestro nombre. Sí amamos, si servimos, si somos agentes de reconciliación y de paz. Si llevamos el amor, aún a aquellos que nos insultan, nos ofenden, piensan que con ese están haciendo el bien. Si sabemos perdonar entonces si viviremos en la paz de la conciencia", aseguró.

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