Aún sin conocerse las causas y autores del crimen del sacerdote Vásquez

velorio

El miércoles 1 de marzo del presente año, el religioso, José Enrique Vásquez Cálix, salió en un viaje, que tenía como destino ir a visitar a sus familiares, efectivamente visitó a sus seres queridos, pero una vez se marchó del lugar, no se volvió a saber nada de él en ese momento.

Ante su desaparición, sus familiares, colegas y la Policía Nacional lo buscaron por diversos sectores, no obstante, no daban con su paradero.

Para el jueves 2 de marzo, ya casi al anochecer, se reportaba que el presbítero había sido ultimado por desconocidos, su cuerpo estaba en un puente en un sector conocido como La Regina, del municipio de Morazán, en Yoro.

El crimen del presbítero Kike, como lo conocían lo pobladores de San Pedro Sula, provocó que miles de personas exigieran que su muerte no quedara en la impunidad.

Sin embargo, las autoridades han revelado cómo pudieron haber sido las últimas horas de vida del religioso.

La investigación indica que el padre salió a las 10:00 de la mañana del jueves 2 de marzo, iba a bordo de su vehículo Mazda gris doble cabina.

El clérigo se encontraba visitando a su familia en la comunidad de Agua Azul Sierra, en Santa Cruz de Yojoa, al irse pasó por el sector de Santa Rita, para terminar tomando el desvío que conduce al municipio de El Negrito, Yoro.

En ese trayecto, la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), ha dicho que posiblemente ocurrió el encuentro con los sicarios que terminarían con la vida del religioso.

Al sacerdote lo habrían emboscado y raptado entre las 11 de la mañana y las 12 del mediodía, los los criminales no solamente se lo llevaron a él, sino que también a su vehículo.

 

Acto seguido, los malvivientes se fueron con el predicador por una calle de tierra que conduce al  hacia el puente La Regina, tendido sobre el río Cuyamapa.

Testimonios de pobladores de ese lugar dicen que ese día, como a las 12 del mediodía, vieron pasar un extraño vehículo a una alta velocidad, algo que les indicó que sus ocupantes no eran de ese lugar, ya que en esa comunidad suelen conducir con cuidado por el tema de que los niños juegan en las calles.

Faltando unos minutos para la 1:00 de la tarde, el Mazda gris del clérigo Kike se detuvo en el puente antes mencionado.

Los pobladores del lugar comentaron que vieron a unos hombres bajarse de un carro tipo “paila”, pero no vieron nada raro, ya que pensaron que quizás era gente de afuera que andaban viendo algunos terrenos.

Sin embargo, esas personas no sabían que en unos minutos ocurriría un asesinato, el sacerdote Vásquez Cálix a punto de ser asesinado.

Los datos preliminares establecen que a Vásquez Cálix lo bajaron y le ordenaron que se arrodillara, por lo que pasó unos minutos así, pero los criminales le dijeron que se podía ir, así que Vásquez se puso de pie e intentó huir, pero todo era una mentira.

Pasados unos minutos de la 1:00 de la tarde, los hombres sacaron unas armas de fuego y todos apuntaron a la humanidad del padre, le dispararon en reiteradas ocasiones.

El sacerdote José Enrique Vásquez cayó al suelo, a los pocos segundos ya no tenía signos vitales, había muerto.

“Yo estaba almorzando a eso de la 1:00 p.m. del 2 de marzo cuando escuché varios
disparos, me sorprendí, pero con otras personas que estaban aquí dijimos que siempre
se escuchaban tiros en esa zona”, comentó un testigo que ese día estaba en la
comunidad de La Regina.

Desde esa hora, el cuerpo de la víctima permaneció tirado en el suelo, su vestimenta era una camisa naranja, pantalón corto y sandalias, su cuerpo estuvo tirado hasta eso de las 4:30 de la tarde, cuando pobladores descubrieron el dantesco hallazgo y dieron aviso a las autoridades.

Los criminales por su parte, se fueron de la escena del crimen con el auto de su víctima y lo abandonaron en unas montañas del municipio de Morazán, en Yoro.

A las 5:00 de la tarde, movilizaron el cuerpo del padre a la morgue sampedrana, poco después se lo entregaron a sus familiares.

La ATIC afirma que continúan investigando este caso para dar con los autores de este asesinato y dijeron que ya están detrás de una banda criminal de Yoro, que pudo haber participado en la muerte del presbítero de la parroquita San José, de San Pedro Sula.

Vásquez B&N

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