Ante Suicidios: Sicólogo recomienda a padres de familia no perder comunicación con sus hijos

Esto a raíz de los múltiples casos de suicidios y otros riesgos que acechan a los niños y adolescentes, en especial en tiempos en que la tecnología los está arrancando de sus manos antes de tiempo.

Por ello hablamos con el reconocido sicólogo, Mauricio Reina, a quien de entrada le consultamos ¿Qué induce a niños y adolescentes a pensar en el suicidio?

Desde luego que esta es una situación también en adultos, pero se supone que en estos primeros años de vida no existen problemas que puedan desencadenar una desgracia familiar.

“Enfermedades de origen neurológico, así como trastornos mentales son la principal causa para que las personas cometan suicidio, sin embargo, casos recientes registrado en el país y que llaman la atención, pues han ocurrido en niños pre adolescentes, que hasta ese momento no habían despertado alguna sospecha entre sus familiares que algo malo podría estar ocurriendo”, inició.

“Desde luego las consecuencias resultan devastadoras para la familia, los amigos, los compañeros; muy común es que se queden preguntando ‘que pude haber hecho yo para evitarlo’. Sin embargo, el problema en sí es que se suicidan porque están enfermos”.

Entre esas enfermedades están los trastornos mentales que tiene que ver estrictamente con el desempeño biológico del sistema neural, mismos que a la vez poder ser causados por el consumo de algún tipo de sustancias que conducen al paciente hacia una depresión, sicosis, epilepsia, trastornos mentales-conductuales, autolesión, son quizá los más comunes.

Otras causas que pueden causar incidencia así los describe Reina. “cuando la salud síquica y la mental no están bien balanceadas, trae como consecuencia estos lamentables casos. En una persona joven puede ocurrir por varias situaciones como por ejemplo una desesperanza, una sustracción.

“Cuando usted escucha a un joven decir: ‘me voy a matar’, ‘me quiero quitar la vida’; no es que quiere llamar la atención, no, está diciendo estoy en un problema de salud, ayúdenme. Y al decir ‘subí un video a un espacio social cibernético y que después los compañeros me van a hacer bullying, entonces pues, esos tipos de violencia pueden cooperar en ese trastorno que se llama depresión tienda a incrementar”.

Como profesional, para él los casos en pre adolescentes resultan muy complicados, porque se encuentran en lo que denominan zona gris de desarrollo.

“Una zona muy conflictiva entre la niñez y la adolescencia, se puede imaginar toda esa tormenta de arena (sentido figurado) que les está pasando a ellos en esa etapa y que desafortunadamente el Estado no cuenta con una política de salud mental como estrategia bien definida para ayudarles”, lamento el profesional de la sicología.

Por otro lado, expresó el doctor Reina que en el suicidio existen factores tanto de riesgo como de apoyo. “Qué tan altos son esos factores de riesgo para llegar al suicidio y qué tan alto son esos factores de ayuda que se tiene para poder salvarle la vida”.

Recomendó acudir a la LÍNEA DE LA ESPERANZA (llamada gratuita al 150). “En la cual usted puede acudir, es gratuita. Pero factor cultural, o por desconocimiento, o por pena, o por… en fin no hacen uso de esa eficiente línea”, dijo con pesar porque allí siempre se encontrará una voz receptiva, dispuesta a escuchar.

“Por decir, nosotros un grupo de sicólogos, hemos estado atendiendo durante la pandemia en forma gratuita y voluntaria a todas las personas que han llamado, generando algunos cambios o conductas que ha causado esta pandemia”.

Sin embargo, reconoció que dichos cambios no son permanentes, incluso a menudo resultan muy inestables, “cada mes, o cada 15 días van cambiando. Así como aparece una nueva cepa (de virus), de la misma forma se van manifestando diferentes tipos de conducta”, afirmó.

Durante la pandemia sobran las causas: la soledad, la desesperanza, el temor a caer muerto, a no poder cumplir con los rituales del duelo, la falta del cónyuge, entre otras, son algunas de las situaciones que se presentan en perspectiva.

En el caso de los preadolescentes y adolescentes, el doctor Reina recomendó a los padres estar muy pendientes de sus hijos, no hastiándoles, sino siendo observadores de sus movimientos, de sus pensamientos, que normalmente los expresan en pláticas.

Si observa que su hijo o su hija ha comenzado a entrar a un cuadro depresivo, es decir, “se va sintiendo triste, a sentirse fuera del grupo, estar escribiendo cosas raras, pero también poemas, o notas más directas como que ‘me voy a matar’, que ‘la vida no tiene sentido’; o estar hablando mucho de la muerte, aislarse de sus amigos, si hay problemas de insomnio”, esas son algunas de las señales de las que os padres deben estar pendientes.

“Es decir, el primer agente que debe estar ‘sobre la jugada’ son los padres. Y también en la escuela porque puede haber trastornos de conducta, o sea lo que se le llama déficit de atención y otras parecidas”.

De tal forma que los primeros que deben observar es en el núcleo familiar y el núcleo escolar, es decir, maestros y compañeros.

Sin embargo, Reina enfatizó en la comunicación entre padres e hijos, la cual resulta fundamental para conocer el mundo interior de los muchachos y así poder ayudarles a tiempo. Desafortunadamente no es lo que está ocurriendo en la sociedad actual, en donde es perceptible un claro distanciamiento.

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