Ante la vista gorda de autoridades: Organizaciones sociales buscarán forma que el Motagua no los siga ‘goleando’

basura 3

“OMOA LIMPÍA” Es una de esas organizaciones que han aunado esfuerzos para hacer retroceder la indiferencia e irresponsabilidad de las autoridades guatemaltecas, que por su inoperancia constantemente les está colmando de basura sus comunidades, misma que es arrastrada por el río Motagua.

En reiteradas ocasiones han sido avistados  de manera inmisericorde, camiones recolectores de basura, que en un claro crimen ambiental, se acercan al cauce de uno de los afluentes del Motagua a la altura del municipio de Ciudad de Guatemala y sin la menor pizca de raciocinio y compromiso de convivencia en comunidad, descargan toneladas de basura, misma que cuando llegan las fuertes tormentas, esa basura guatemalteca viene a dar a las playas de Omoa y Puerto Cortés, incluso se ha documentado que los municipios de Islas de la Bahía también resultan afectados con desechos sólidos chapines.

Por ello, Guillermo Peña, del Movimiento Omoa Limpia anunció que abrirán una demanda internacional por más de mil millones de dólares contra el Estado de Guatemala, porque recordemos que no solo se trata de las pérdidas económicas que ocasiona en empresas y comunidades hondureñas, más grave aún es el daño ambiental que está generando y que tiene ya mucho tiempo.

“Hemos estado con esta afectación más de 15 años, en una contaminación permanente en casi todos los inviernos y temporada lluviosos en los municipios de Omoa y Puerto Cortés”, señaló Peña.

Manifestó que han trabajado con los gobiernos locales para impulsar el fin de este problema que se origina en el vertedero municipal de ciudad de Guatemala y que ha sido altamente conocido y analizado, pero nunca corregido.

LA SOLUCIÓN NO SON BARDAS…ES UN RELLENO SANITARIO

“Estamos viendo de nuevo que las bardas que se pusieron hace menos de dos años en la administración pasada de Jimmy Morales, en el Río Motagua no tuvieron su efecto, ya se desbordaron y la afectación sigue ocurriendo”.

“Llega un punto que encontramos en nuestras playas, botes de medicamentos y hasta jeringas utilizadas  y eso no solo afecta al turismo, la pesca y el ecosistema marino, sino que a la salud de todos los  vecinos de la zona”, explicó.

La verdad que la solución no es de bardas, el problema exige una solución definitiva y no toma mucho tiempo, tan solo de ser civilizado y deseo de no querer dañar al vecino. Basta con disponer de terrenos para hacer los rellenos sanitarios y con eso se acaba el problema aquí y allá.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

1 × 3 =